Muy cerca de Cartajima está Parauta, visible a levante a unos 3 km en línea recta. Por carretera está más lejos, aunque no demasiado. Saliendo de Cartajima en dirección a Ronda, a 6 km, muy poco antes de llegar a la carretera que baja hasta San Pedro de Alcántara, se ve que otra carretera local, la MA-525 se une a la que traemos para llegar juntas a la comarcal. Esa es la carretera local de Parauta. La tomamos, a la derecha, y después de 2 km ya estamos entrando en el caserío de este pueblo, el último de la margen derecha del Genal.
Parauta tiene un extenso y variado término municipal. Hacia levante se extiende hasta la Sierra de las Nieves, formando parte del Parque Natural de ese nombre. Una zona del bosque de pinsapos pertenece a este municipio. Está señalizado en la carretera comarcal de Ronda a San Pedro lo que es de este término, en el que se encuentra la pista forestal que da acceso al parque. Desde la Sierra de las Nieves hasta el pueblo la tierra es pobre y muy llena de roquedos calizos, donde abundan las pequeñas encinas, las aulagas y el esparto, una de las riquezas tradicionales. A partir del pueblo, bajando hacia el Genal, el terreno y la vegetación cambian radicalmente. Abundan los terrenos silíceos y crecen abundantes castaños.
Parauta es el resultado de la fusión, a partir de la expulsión de los moriscos, de dos pueblos: Parauta y Benahazín. Benahazín se encontraba en lo más hondo de la cañada que hay entre Parauta y Cartajima, era un pueblo no menor que los circundantes en los tiempos en que todos ellos capitularon con los Reyes Católicos, allá en 1485, cuando fue conquistada la ciudad de Ronda. Ese pueblo, sin embargo, no logró sobrevivir hasta el siglo XVII, y sus tierras pasaron a formar parte de Parauta. Se conserva su nombre todavía para denominar una finca en la que hay un nacimiento de agua, alguna cueva y, seguramente, restos de la vieja población. Sin embargo, a pesar de que esto está probado y hay documentación que lo demuestra, los mayores de Parauta ni siquiera han oído hablar de ese pueblo perdido, aunque conocen el nombre. El tiempo lo borra todo.
De su historia, nos gustaría seguir creyendo con los de Parauta que Omar-Ibn-Hafsún nació allí, en la alquería parauteña de Torrichela. Pero es demasiado claro ya para los historiadores que ese caudillo serrano que se enfrentó con éxito al poder musulmán de Córdoba en el siglo X, aunque era de familia rondeña, no nació aquí, sino en Awta, una fortaleza de la Axarquía, cercana a Río Gordo. Además, ¿dónde estaría esa alquería de la Torrichela? ¿Puede alguien decir algo sobre su ubicación?
El caserío de Parauta se recuesta en una ladera bastante inclinada y presenta una estructura netamente morisca; todas su calles, sin excepción, son absolutamente irregulares. Se divide en lo que podría llamarse dos barrios, muy conectados entre sí por la zona en que se encuentra la plaza. En el barrio que mira más al norte se encuentra la iglesia, una de las más antiguas de la comarca.
Junto a la plaza hay una calle estrecha, que sale ladera arriba, en la que hay un arco muy antiguo que le confiere un aire musulmán muy sugerente. A parte de este detalle urbanístico, en Parauta también se conservan algunas casas con fachada dieciochesca y numerosas casas con el enjalbegado directamente sobre la piedra sin enfoscar, que debía ser lo habitual en toda la comarca durante pasados siglos.
Sin duda uno de los mayores atractivos de Parauta es su riqueza natural, concretamente su bosque de pinsapos. Pero, por si los visitantes no tuvieran tiempo de adentrarse en el Parque de la Sierra de las Nieves, para que no se vuelvan de vacío, pueden contemplar junto al pueblo, sobre la parte más alta, un árbol que merece por sí solo una visita. Se trata de la Encina Valdecilla, “la madre de todas las encinas”. Supera ampliamente los 30 m de altura y su tronco pasa de 3 m de circunferencia. Es realmente impresionante y ha sido recogida en algunas publicaciones de botánica. Y si se entabla conversación con los vecinos, seguro que consiguen ver algún ejemplar de pinsapo criado allí mismo en el pueblo.
Otro punto de interés estacional en Parauta puede se la gran alfaguara que allí se conoce con el nombre antonomásico de “El Nacimiento”, que está en el punto inicial del arroyo homónimo, al sur del pueblo. Hay quien cree que ese es el auténtico cauce del Genal en sus comienzos.
Sus habitantes tradicionalmente se han dedicado al cultivo de olivos y castaños y a la ganadería ovina y caprina, pero hay una actividad artesanal, aún viva, que puede tener mucho interés etnológico. Y no es que sea exclusiva de Parauta, sino que ha sido siempre tarea más bien femenina. Se trata del trabajo con el esparto. Es muy conocido en toda la comarca que las mujeres de Parauta y, en menor medida, de Igualeja, han contribuido de forma importante a la economía familiar elaborando distintas creaciones con el esparto. Sobre todo se dedicaban a hacer pleita o “gafera”, larguísimas tiras de trenzado de esparto, de una anchura como de una cuarta, que se vendía en el exterior para la elaboración de serones, cestas, queseras, etc. Algunas mujeres mayores todavía pueden verse sentadas a la fresca tejiendo gafera. Y si nos fijamos, en la comisura de sus labios, donde instalan el esparto antes de engarzarlo en el rudo tejido, hay vestigios de lo dura que ha sido aquí la vida, unas llagas que se conocen como “boqueras”. Los hombres eran los encargados de ir al campo a arrancar el esparto. Se hacían antes también sogas y “alpargates” con ese material, pero había que cocerlo y majarlo, con objeto de hacerlo más maleable.
Otro producto que últimamente se ha promocionado en Parauta con gran éxito es el derivado de la apicultura: se produce una miel realmente exquisita.
Mucha gente de este pueblo, como en otros muchos, no pudo seguir viviendo aquí; marcharon unos al extranjero, sobre todo a Suiza, y otros se han esparcido por toda España. En la Costa del Sol hay muchísimos nacidos en Parauta que han encontrado el modo de vivir a la altura de los tiempos y suficientemente cerca como para no perder el contacto asiduo con sus raíces.
Abundan en Parauta apellidos como Calvente, Castro, Domínguez, Góngora, Mesa, Sánchez y otros.
Hotel-Restaurante “El Navasillo” (952 11 42 19), Hostal Restaurante “Rincón Taurino” (952 18 10 25), Centro Artesanal Bar Mesón “La Laja” (952 11 43 77)
Pista polideportiva y casa de cultura
Cooperativa de la castaña
Gastronomía
La olla (cocido), sopa de tomate
Fiestas
Fiesta patronal de la Inmaculada (8 de diciembre)
Carnavales
Romería (3 de mayo)
Feria de la Virgen del Rosario (15-18 de agosto)