LAS RAPACES DE LA SERRANÍA DE RONDA

            Las rapaces diurnas conforman un grupo de aves grandes o medianas, cazadoras o carroñeras, equipadas con garras y pico ganchudo. Las alas suelen ser anchas y largas, para permitirles largos planeos. Resultan escasas, aunque ocupan diversos ambientes.

            Todos tenemos una idea de lo que es una rapaz, también conocida como ave de presa; tenemos la imagen de un águila, posada o en vuelo. Pero pocos las conocen y disfrutan, pocos saben de la variedad de rapaces que habitan la Serranía de Ronda, de su extraordinaria belleza, de su importancia y de las amenazas que sufren. Para la mayoría, la experiencia con rapaces se limita a la observación de buitres remontándose, ya que son muy grandes y de vuelo pausado al cielo abierto, o de cernícalos primillas en el Tajo de Ronda. En este artículo vamos a repasar brevemente todas las especies de rapaces diurnas que podemos observar en la Serranía. Dejamos para otro las nocturnas.

            Previamente, hay que tener en cuenta que nos referimos a dos familias de aves, Accipitridae, que son las rapaces grandes, como las águilas, y Falconidae, más pequeñas, los halcones. También las podemos clasificar según el hábitat que ocupan, si son rupícolas o forestales, según su fenología, si son sedentarias, estivales, invernantes o migrantes, etc.

           El Milano negro sólo lo vemos aquí en los pasos, de primavera, en marzo y abril, y postnupcial, en agosto y septiembre. Si el viento es de poniente, grandes bandos de milanos, a veces junto a otras rapaces, pasan a gran altura a o desde Gibraltar. Cuando sopla el levante, pasan por Cádiz y no podemos disfrutar la migración en Ronda. Hay que tener en cuenta que, al contrario de los pájaros, que migran de noche, estas aves son planeadoras y necesitan las corrientes térmicas causadas por el calentamiento solar diurno para elevarse y viajar cientos de kilómetros cada jornada de migración, con escaso gasto energético. Podemos verlas en el suelo cuando caen a carroñear, por ejemplo animales atropellados en las carreteras, a beber en aguaderos serranos, o a dormir, si les pilla la noche en nuestra comarca. La característica más útil para identificarlo es su cola triangular.

            El Alimoche común, conocido en la Serranía como “churretero” y “águila boñiguera”, es un buitre pequeño y blanquinegro, aunque los jóvenes son muy oscuros ( hay que tener en cuenta las diferencias de plumaje entre los jóvenes y los adultos en las rapaces, así como la gran variabilidad dentro de algunas especies). Es estival, es decir, pasa el invierno en África, anida en boquetes de tajos y come en muladares y boñigas del ganado. En la Serranía de Ronda esta especie ha sufrido recientemente un fuerte declive, principalmente por culpa del veneno empleado a veces en el medio rural. Hace unas décadas había unas 30 parejas en la Serranía de Ronda y ahora sólo quedan cuatro...

           El Buitre leonado es grande, de alas largas y anchas, y cola y cabeza pequeñas. Parece un gran bigote en vuelo, o una tabla. Es gregario, forma colonias de cría, de las que hay varias en la Serranía y entorno, y busca cadáveres de forma cooperativa. Cuando encuentran un animal muerto, bien en una explotación extensiva o en un muladar, caen a comer por decenas. En la Serranía de Ronda existe una estupenda población de esta especie, incluso ha aumentado en los últimos años, gracias a su protección y al mantenimiento de la ganadería tradicional. Los comederos de aves carroñeras son básicos, especialmente para los inexpertos jóvenes. La limpieza de cadáveres que llevan a cabo supone un gran apoyo al sector ganadero; de hecho, resulta más ecológico, sano y barato que retirar los animales muertos para su incineración. Sin embargo, la próxima instalación de gigantescas y privadas centrales eólicas en el entorno de Cañete la Real puede causar innumerables bajas en estas grandes rapaces, como está ocurriendo en otras comarcas españolas cuyo paisaje y recursos, además, han sido destrozados por el negocio eólico.

            El Gavilán común es una rapaz pequeña, de alas redondeadas y cola larga. Cría en bosques, como alcornocal y pinar, y en invierno, con muchos individuos norteños, se reparte por cualquier ambiente. Caza pájaros y resulta común en la Serranía, aunque pasa bastante desapercibido. Como se aquerencie a un aguadero, no deja tranquilos los pájaros, y es un fastidio para silvestristas y fotógrafos!.

            El Busardo ratonero es un águila compacta, parda y de cabeza gruesa. Suele verse remontándose o posada en postes, junto a carreteras y caminos. Sus maullidos se oyen en encinares y dehesas. Come roedores, gazapos e insectos. Es común, especialmente en invierno, cuando a la población local se une un gran número de individuos de toda Europa.

             El Abejero europeo es parecido al ratonero pero con cola más larga y cabeza “de cuco”. Sólo podemos verlo aquí cuando migra, en grandes bandos, a considerable altura. Es la rapaz más común en el paso del Estrecho, unos 100.000 individuos en cada migración!, abril y septiembre. Muchos de ellos se ven desde la propia ciudad de Ronda, lo cual resulta un espectáculo natural.

               La Culebrera europea es un águila grande y blanca, con cabeza ancha y oscura. Se alimenta exclusivamente de reptiles, principalmente grandes culebras que busca planeando y cerniéndose sobre solanas. Anida en árbol, en bosquetes serranos tranquilos. Pone un solo huevo y el pollo pasa dos meses en el nido. Las rapaces en general son muy sensibles a cualquier molestia en las inmediaciones del nido en época de reproducción; de hecho, muchas nidadas se pierden por expolios y actividades humanas próximas durante la incubación. Es estival, y resulta una maravilla verla volar cerca, a veces con una serpiente saliendo en parte del pico!.

               El Águila real es grande, oscura y poderosa. En la Serranía de Ronda sólo habitan cinco parejas, a gran altura, en la Sierra de las Nieves, Corredor verde del pinsapo y Sierra de Líbar. Anida en tajo y caza presas medianas, a veces ganado, de ahí su nombre local, “águila chivera”; también carroñea, cuando el hambre aprieta.

               El Aguililla calzada es un águila pequeña, con dos morfos, oscuro y claro. Es estival y nidifica en bosques y riberas. Caza aves, lagartos y conejos. Es muy común en la Serranía y frecuentemente se ve cerca de cortijos, se tira a los pollos y las palomas; por eso no es bien vista en algunos cotos y gallineros...

                El Águila-Azor perdicera es la joya de la Serranía, en cuanto a rapaces se refiere. La perdicera es un águila fuerte, de garras enormes. Vive en parejas, aquerenciada a su tajo, en sierras medianas. Es muy territorial y agresiva con otras aves que osen acercarse, por ejemplo buitres o búhos despistados. Los jóvenes, de plumaje diferente, apenas se ven en la Serranía pues en cuanto se emancipan se dispersan por campiñas y marismas donde pasan varios años. Se alimenta de conejos, palomas y perdices. La perdicera es una joya para mí porque representa la belleza y la aspereza de las sierras mediterráneas, y porque la especie se encuentra en grave declive mundial mientras que aquí se mantiene una buena población. Ver una pareja cazando sobre una cancha o un manchón te alegra el día... Casi todos los tajos y hábitats adecuados están ocupados. Sin embargo, las nuevas urbanizaciones están próximas a nidos y destruyen sus territorios de caza...

                El Cernícalo vulgar es un halcón pequeño que anida en rocas y ruinas, tanto en ambiente serrano como agrícola. Es sedentario y resulta común, sobre todo en invierno.

                El Cernícalo primilla es más pequeño y bonito que el vulgar, es estival y gregario. Forma colonias en monumentos, tajos y cortijos. En Ronda cría en el Tajo y en algunas iglesias. Llegan en marzo y se van en agosto. Se cierne sobre pastizales y rastrojos para cazar insectos y roedores. A veces se ven siguiendo las cosechadoras, mientras los jóvenes mendigan su ceba desde árboles o torretas. Sufre, como otras aves, el empleo de plaguicidas en agricultura.

                El Halcón peregrino es poderoso, de alas afiladas. Alcanza grandes velocidades, resulta un espectáculo observar su vuelo nupcial, su arte de caza o el entrenamiento de un joven. Anida en tajos pequeños o medianos con espacio abierto delante y patrulla con frecuencia, a veces muy escandaloso. Es ornitófago, se alimenta de aves, cazadas siempre en vuelo. Sufre con frecuencia expolios para el negocio de la cetrería.

               Esas son las rapaces propias de la Serranía, que crían aquí y pueden verse durante cualquier jornada campera, o son comunes en migración, como el milano negro y el abejero europeo. Otras especies más escasas o divagantes en la Serranía son:

             - Elanio común: pequeña rapaz en expansión del que hemos visto varios en los últimos años, aunque aún no cría.

             - Quebrantahuesos: se extinguió hace casi un siglo de la Serranía, por culpa del veneno. Ahora tenemos la esperanza de que en un futuro próximo vuelva; de hecho, algunos jóvenes soltados en Cazorla dentro del programa andaluz de reintroducción han llegado hasta aquí, según el radiotransmisor que llevan...

             - Buitre negro: todos los inviernos algunos divagantes llegan hasta la Serranía y se ven en muladares junto a los leonados.

             - Aguiluchos lagunero, cenizo y pálido: se ven ejemplares en migración. Además el cenizo cría en trigales próximos, y del pálido invernan varios ejemplares en la meseta de Ronda.

             - Azor común: parecido al gavilán pero más grande, existen algunas parejas en encinares, alcornocales y pinares, aunque pasa desapercibido.

             - Águila imperial: algunos jóvenes, en su dispersión natural, llegan hasta las dehesas serranas en otoño. De hecho, se cree que se reprodujo en la meseta de Ronda, y volvería a hacerlo si el encinar se mantiene.

             - Águila pescadora: se ven algunas en migración, sobre todo a lo largo del Guadiaro y en el embalse de Zahara.

              - Esmerejón: halconcillo invernante escaso que persigue alondras y trigueros en las tierras de labor.

              - Alcotán: otro halcón que cría esporádicamente en ciertos bosquetes serranos pero que, sobre todo, es migrante.

              Por tanto, en la Serranía de Ronda pueden verse muchas rapaces. Tiene fama. Eso es una suerte para los aficionados a la observación de aves que vivimos aquí, también para los turistas “birdwatchers”. Pero sobre todo es muy importante para el equilibrio ecológico y como apoyo a las explotaciones agrícolas y ganaderas extensivas; mantienen el medio más sano. Las rapaces cazan las presas más débiles o enfermas, manteniendo sus poblaciones sanas y equilibradas; no suponen merma significativa sobre las especies cinegéticas, sino todo lo contrario. Además, como se ha dicho, los buitres limpian de carroñas el campo. Luego poseen importancia económica.

             Sin embargo, nuestras rapaces están muy amenazadas, cada vez más. Sufren innumerables bajas y pérdidas de hábitat por la actividad humana. Las principales causas de muertes y declives poblacionales son las urbanizaciones en plena sierra, las instalaciones eléctricas, como centrales eólicas y tendidos (electrocuciones, colisiones y alteración de hábitat), las nuevas carreteras y caminos, las canteras, la caza ilegal, el veneno, los expolios, etc. Muchas de estas actuaciones responden a un interés especulativo particular o, simplemente, al desconocimiento, y son evitables en gran medida mediante la aplicación de las leyes vigentes y la educación ambiental. Afortunadamente, algunos propietarios de fincas serranas están apostando de forma altruista por las aves y, en particular, por las rapaces. Para eso contamos con técnicos que asesoran en cómo mejorar hábitats y presas.

           El desarrollo tecnológico y económico ha de convivir con el paisaje, la flora y la fauna locales. Entre todos tenemos que conseguirlo, por nosotros y para generaciones futuras. Que nuestros descendientes puedan disfrutar un lance de caza de un halcón frente al Tajo, la migración de un bando de abejeros sobre la Ciudad o la comilona salvaje de un grupo de buitres...

  

                                                  Texto y fotos:

                                                  Juan Luis Muñoz Roldán,

                                                                                        Sociedad Española de Ornitología.

                                                                                         Verano de 2007.

       

        Juan Luis Muñoz Roldán         

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Aguililla calzada, joven mendigando comida. Algaba   Culebrera europea, macho adulto en su posadero matutino. Algaba   Gavilán común, macho posado en cerca del Infoca, junto a aguadero. La Víbora
  
Águila-azor perdicera, hembra grávida en su tajo.   Perdicera en vuelo. Montejaque.   Buitre leonado en vuelo. Cañete.
  
Cernícalo primilla, macho de segundo año en la colonia. Cañete.   Cernícalo vulgar, pollo en nido, junto a presa aportado por el padre. La Ventilla.   Busardo ratonero, electrocutado en torreta eléctrica. Nueva Carteya.  
           
            
      
                  


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