FUENTE PONCE, agosto de 2006.
Otra vez
he estado un par de horas en esta fuente de
la sierra de los Merinos; se trata de una
bañera de la que chorrea el agua hasta
formar charcos. Se encuentra en una finca
privada, entro con el permiso del dueño, y
está situada entre sierra y tierra de labor,
lo que garantiza una amplia variedad de
especies. Cuando llegué, entre dos luces,
como siempre, vi que un silvestrista había
estado recientemente cazando: había dejado
en pie la choza, de ramas de retama; me dio
coraje, pero desgraciadamente la red de
aguaero es todavía frecuente. También vi que
los cerdos asilvestrados se habían revolcado
en el fango, era muy evidente. Monté el hide,
le eché encima algunas de las ramas de
retama, monté el equipo y me metí; nada más
sentarme ya había un roquero solitario
delante, y al momento un macho de curruca
mirlona. Luego la riada de pájaros no paró,
una gozada!