MÁLAGA,
20 de septiembre de 2005.
Ayer estuve
en la capital, por motivo de trabajo. No
pude evitar echar un rato de pájaros. Fue en
la desembocadura del Guadalhorce, en el
canal junto a la térmica, uno de los cauces
del estuario de este río; todo ha sido
recientemente encauzado pero conserva su
valor como lugar de migración e invernada.
Ahora las aves acuáticas están siendo
acusadas de propagar la temible gripe aviar!
Después de tanta sierra, también gusta uno
de marismas, campiñas y costas.