FUENTE
ALGABA, julio de 2006.
Otro rato de aguaero, en
este caso bajo un aljibe que suministra agua
a una casa y cuyo dueño, Juan, deja escapar
un poco de agua para que no falte a los
pájaros. Se encuentra en medio del bosque,
la luz escasea pero entra una amplia
variedad de especies, lo que lo hace muy
entretenido. Coloqué el puesto cerca y lo
oculté algo con ramas de encina, jaras y
aulagas. Quizás lo mejor fueron los
petirrojos del terreno, de la población
sedentaria que cría entre nosotros, en las
umbrías pero soportando la sequía estival
mediterránea. Por lo demás, festival de
jóvenes y mudas, lo que dificulta la
identificación.