BIRDFAIR,
agosto de 2006.
He
pasado unos días en Inglaterra, en la
Birdfair, hemos ido cuatro de Ronda, Ian,
Peter, Alfredo y yo; la Birdfair es la mayor
feria de la industria del “birdwatching”,
en todo el mundo; se celebra desde hace
dieciocho años en Rutland Water, al norte de
Londres. Nos alojamos en Upphingham y fuimos
los tres días enteros a la feria. He
disfrutado muchísimo, llevaba años queriendo
ir, y no me ha decepcionado, es un paraíso
para los pajareros. Hay óptica, todo lo que
quieras en digiscoping, libros, empresas de
turismo ornitológico de muchos países, arte,
asociaciones conservacionistas,
instituciones, etc. Es increíble lo que está
moviendo la afición a la observación de las
aves. Nosotros estábamos en el stand de la
Consejería de Turismo de la Junta de
Andalucía, junto a empresas de Cádiz y
Doñana; en otros stands había más guías
españoles.
Yo me
dediqué a pasear, comprar, fotografiar
pájaros, hablar con mucha gente, disfrutar
el té y la cerveza, a gozar… Y por la noche
hubo ocasión para la juerga y el cachondeo.
En cuestión de pájaros, disfruté las aves
acuáticas del pantano y los pajarillos que
entraban a un comedero, donde vi una especie
nueva, el carbonero sibilino,
Willow Tit! Después de muchos veranos en
Inglaterra, remirando todos los carboneros
palustres que me encontraba, no lo he
identificado propiamente hasta ahora.
He
comprado un nuevo trípode, también manfrotto,
un nuevo telescopio, también NIKON 60
(si me va bien para qué cambiar), el libro
“Birds of the Atlantic Islands”, camisetas y
dos cuadros, uno de dos golondrinas volando
sobre paisaje británico, que tanto me gusta,
y otro con dos mochuelos posados en un
tronco de roble, cubierto de hiedra. La
verdad es que me siento muy afortunado; que
todo el mundo pueda desarrollar su pasión!