Melchor Guzmán
(Montejaque) Publicado en el número
18 de la revista La Serranía
El
pasado 1 de agosto pudimos disfrutar en la iglesia de Santiago
el Mayor de Montejaque de un magnífico concierto de piano a
cargo del joven pianista montejaqueño Antonio Miras López.
En este artículo damos un breve repaso a la carrera musical
de esta joven promesa del mundo del piano.
Antonio nació el 10 de
octubre de 1982. Cursó sus primeros estudios en Benaoján,
población a la que fue destinado su padre, maestro de EGB, y
en la que estuvo viviendo durante 9 años. Posteriormente se
trasladó a Málaga, tras estudiar el primer curso de solfeo
en Ronda. Ya en Málaga, continuó sus estudios primarios en
el C.P. Los Guindos, y el grado elemental de piano en el
conservatorio Gonzalo Martín Tenllado. Tras cuatro años en
este centro, termina el grado elemental, en total, cinco años
de solfeo, cuatro de piano y dos de conjunto coral. Es
entonces cuando se traslada al Conservatorio Superior de
Música de Málaga para empezar grado medio, estudios que
compaginó con los de instituto, estudiando en el IES Litoral.
Después de completar cuatro
cursos de piano junto con las correspondientes asignaturas
complementarias (historia de la música, armonía, formas
musicales, etc.), obtiene el título de grado medio del plan
66, gracias al resultado satisfactorio en el tribunal de 8º
de piano.
En ese mismo año termina
sus estudios en el instituto y supera las pruebas de
selectividad.
Posteriormente
se presenta a las pruebas de acceso a grado superior LOGSE,
consiguiendo el ingreso. Acaba de terminar el primer año de
estos estudios, a los que se dedica ya exclusivamente y en
este nuevo curso comienza segundo, con lo cual ha de cursar
dos años además de este que viene para completar un total de
cuatro con los que tendría la carrera de piano en su
totalidad.
En cuanto a sus intenciones
de cara a su profesión, sus pretensiones siempre han ido
encaminadas hacia la docencia, pero está abierto a otras
posibilidades. En lo que se refiere a sus favoritos, tiene
especial predilección por la música española: Albéniz,
Falla, Granados, y siempre que hay posibilidades procura
incluir una de sus obras en el programa del año. Nos comenta
que si se quedara con una de las obras que más le gustan de
las que ha trabajado, elegiría seguramente el Albaicín de
Albéniz.
Sus otras aficiones son
sobre todo la lectura y el deporte, especialmente el tenis, a
pesar de no ser muy recomendable teniendo en cuenta a lo que
se dedica Antonio.
En el magnífico concierto
que nos ofreció en Montejaque el pasado 1 de agosto pudimos
oír piezas de Brahms, Chopin, Rachmaninoff, Mompou, Turina, y
el Albaicín de Albéniz para finalizar.