Rafael
Flores Domínguez (Asociación
Senderista Pasos Largos)
Publicado en el número 6 de la revista El Genal en noviembre de
2000
TRAZADO: Lineal.
DISTANCIA: 21 Kms.
GRADO DE DIFICULTAD: Alto.
MODALIDADES: A pie y en bicicleta.
DATOS DE INTERES:
Interesante recorrido por una zona fronteriza entre los
territorios del Valle del Genal y la Sierra Bermeja, están
muy marcados los distintos pisos geológicos y la flora
correspondiente en cada zona. Tanto Genalguacil como Jubrique
cuentan con alojamientos rurales y restaurantes.
Lleva agua y buenas botas
si haces la ruta a pie; imprescindibles la cámara fotográfica
y los prismáticos. Respeta al ganado domestico y se prudente
con los fuegos, esta es una de las mejores masas boscosas de
Andalucía; no dejes basuras, llévalas hasta el pueblo.
En el número 4 de la
revista “El Genal” se describe perfectamente el recorrido
de Jubrique al Charco Azul; a los que tengan este ejemplar
recomendamos consultar dicha ruta, donde se dan todo tipo de
detalles en este tramo.
ÉPOCA RECOMENDADA: Todo el año.
DESCRIPCION:
Comenzamos a caminar desde la zona alta del
pueblo de Genalguacil, dejamos atrás la fuente de La Huerta
que nos puede servir para aprovisionarnos; una escultura de
las que han convertido a Genalguacil en pueblo-museo, nos
marca el pistoletazo de salida en nuestro andar, ya, por un
marcado carril. Pronto pasamos junto a la finca de Benamejí,
donde crecen hermosas viñas, todo rodeado de un bucólico
paisaje de cerros, arboles y pajarillos.
El paisaje dócil de los primeros kilómetros
se torna algo más selvático, comienzan a aparecer multitud
de encinas, quejigos, alcornoques, algunos castaños y toda
la corte floral del bosque mediterráneo.
A los seis kilómetros de recorrido y
después de un pronunciado descenso, cruzamos el rio
Almarchal en la zona denominada Ocenejo, junto al cauce se
ha habilitado un área recreativa.
Ahora está frente a nosotros Sierra
Bermeja con sus arrogantes cumbres, entre ellas la de Los
Reales (1.450 m.), por sus laderas crecen pinsapos y algunos
interesantes endemismos florales. Iniciamos una subida por
terrenos peridotíticos, atrás quedaron las rocas silicias;
los pinos ocupan los terrenos jalonados de preciosos madroños,
jaras y otras especies, no sería extraño ver recortando el
cielo la esbelta silueta de algún águila real o de un
azor.
Tres kilómetros después de haber cruzado
el rio Almarchal, estaremos atentos a un ramal que sale a la
izquierda, el carril principal y a la derecha finaliza a
siete kilómetros y medio en el puerto de Peñas Blancas, en
la carretera de Jubrique a Estepona.
Reanudamos la marcha por el carril
izquierdo, en poco tiempo y por un terreno mas suave del que
llevábamos hasta ahora y después de obviar un par de
carriles a nuestra izquierda, cruzamos el arroyo del
Quejigo, a su derecha queda el charco Azul, una cristalina
poza con dos cascadas que ponen una nota exótica en medio
del pinar; si fuese verano recomendamos darse un chapuzón.
Continuamos llaneando, a nuestra izquierda quedan algunas
huertas y varios cortijos medio escondidos entre los
quejigos y alcornoques; cruzamos algunas escorrenterías que
arrastran cantidad de materiales en épocas de crecidas,
toda esta cuenca pertenece al rio Almarchal, que a su vez es
afluente del rio Genal.
Llegados al siguiente ramal, junto al
arroyo, viramos a la derecha e iniciamos una interminable
subida custodiada en los márgenes por zarzamoras, torvisco,
aulagas y algunas bolinas; el siguiente hito será otro
cruce con tres ramales, tomamos el de la derecha que en poco
tiempo desemboca en la carretera de Jubrique a Estepona, tan
solo nos queda recorrer otros siete kilómetros a la
izquierda y por el asfalto, para finalizar nuestra ruta del
mes en Jubrique o Jubriquillo del Aguardiente, licor éste
que le dio merecida fama hasta tiempos recientes.