Isabel
Sánchez Heras - Revista El Genal
Fotografías de Manuela Ruiz Publicado en el número
5 de la revista El Genal en octubre de
2000
Antonio Ramírez, es un
vecino de Jubrique. Este hombre vivió fuera del pueblo durante algún
tiempo, en la emigración. Pero él, mejor que nadie sabe de
la devoción del pueblo a San Francisco de Asís, y de todas
las fiestas.
Antonio ahora tiene 63 años,
y recuerda que de niño las fiestas del pueblo eran más fiestas
que hoy en día. Cada día de santo se celebraba de algún
modo.
El 24 de junio, cuando San Juan,
en el río Genal, se celabraba una gran fiesta de convivencia entre
Jubrique y los pueblos vecinos de Algatocín y Genalguacil. Una gran
romería para celebrar la entrada del verano. Aquello, era muy bonito,
como no había discotecas, los jóvenes junto con los mayores
hacía las fiestas y todos juntos sin edades se pasaba bien.
En el pueblo de Jubrique, desde hace
seis años, hasta hoy en día, una junta de festejos es la
que se encarga de organizar la feria, con la aportación de todos
los vecinos del pueblo que pueden.
Antes, los mayordomos eran los
que llevaban el trono de la procesión. Hoy en día sigue habiendo
gente de sobra para llevar la procesión, pero no hay ya mayordomos,
dice Antonio, que los jóvenes, ninguno se interesa por eso, son
siempre hombres casados los que se ofrecen para llevar a San Francisco.
La procesión sale el día
4 de octubre por la tarde, el día de San Francisco, y hace un buen
recorrido por todo el pueblo, acompañado de la banda de música.
El trono antes, sólo lo
llevaban los cuatro mayordomos, hoy en día es más grade el
trono y necesita doce hombres. Antes también sacaban la procesión
por la mayordoma, y los mayordomos salientes eran los que elegían
los mayordomos del año próximo, y estos elegían a
las mayordomas. También la gente hacía muchas promesas al
santo, hoy en día eso casi no existe, sólo se ven algunas
mujeres descalzas en la procesión por promesa.
Antonio, dirige un poco la procesión
siempre. Él aunque cree que nunca se perderá la devoción
a San Francisco de Asís, si que tiene proyectado crear una cofradía.
Los que llevan el trono son siempre los mismos, pues, hacerles una túnicas
como la del santo y organizarse para que en la procesión haya
más orden y respeto. Así, hacer que no sólo no se
pierda la tradición, sino tampoco las cosas del pueblo. De este
modo si se pone una cuota, hay dinero para cualquier cosa que se
tenga que arreglar. Otras veces se ha roto el trono, y el carpintero del
pueblo, Ángel Gamero, lo ha tenido que arreglar gratis.
Lo importante es que para estas
fechas al pueblo siempre viene mucha gente. Casi el 90% de la gente que
viene a la feria está en la Costa. Toda la gente que trabaja fuera,
si puede se vienen para el pueblo para celebrarlo bien.