Jubrique, como término municipal, es el resultado de la unión de al menos cuatro poblaciones moriscas, Rotillas, Benamedá, Monarda y Jubrique. De todas ellas hay información de tiempos de las capitulaciones con los Reyes Católicos y, luego, de su integración en el Señorío de Casares, propiedad del duque de Arcos. Todas ellas pervivieron hasta finales del siglo XVI, tiempos de revuelta y conflicto tras los que fue definitivamente expulsada de España la población islámica, como lo prueban las Coplas de Sierra Bermeja, la tradición oral y la documental. Quizá tras la desaparición de los términos de las tres antiguas aldeas y su unificación en el de Jubrique, esta población recibiera el adjetivo de Nueva, como aparece recogido en Madoz, Jubrique la Nueva. De cualquier manera esa explicación es una mera hipótesis que no se puede probar por el momento. También parece obvio que ese apelativo haga referencia a un cambio de ubicación, por lo que tendría que haber una Jubrique la Vieja, pero de esto sí que no hay prueba alguna. Entre los demás serranos, como la pronunciación de Ubrique, en Cádiz, y Jubrique se parecen ostensiblemente, para distinguirlos mejor, al pueblo de Cádiz lo llaman “Ubrique el de las Petacas” y a éste “Jubriquillo”. De cualquier modo hay que hacer notar que la raíz del nombre de Jubrique no es árabe ni beréber, sino latina, en opinión de algunos estudiosos, como es el caso de Acién Almansa, quien asegura que es un caso más de pervivencia de raíces mozárabes, pero no nos atrevemos a proponer un significado claro; si procede de la raíz uber-, significaría “lugar de abundancia”, y si procediera de la raíz iubar-, significaría “lugar de resplandor”.
Para interesados en la historia de Jubrique, aparte de los datos que recogemos en esta guía y analizamos en la parte de Historia de la comarca, queremos dejar aquí noticia de un manuscrito que obra en el Archivo Municipal de Málaga; trata de la Historia de los Montes de Handaguistán desde la Reconquista hasta el siglo XVIII. Es una crónica de los distintos cambios de propietarios de unos montes que se encuentran entre Faraján y Jubrique, creemos que en término de éste último, y lo deducimos por la existencia a levante de Jubrique de un arroyo llamado Handagandua. Las dimensiones de esta obra no permiten extendernos sobre el particular.
Jubrique vivió su momento de mayor esplendor a mediados del siglo XIX, según se desprende de la información que aporta Pascual Madoz. En ese siglo los viñedos y las industrias de ellos derivadas fueron su principal riqueza, así como la extracción de minerales de sus sierras. De la industria vitivinícola y concretamente de la fabricación de aguardiente ha habido continuidad en el pueblo casi hasta nuestros días. Y no podemos dejar de decir que las únicas destilerías que aún existen en toda la comarca, que se encuentran en Ronda, son propiedad de una familia nacida en Jubrique, lo que no es en absoluto una casualidad.
Es la población más grande de toda la margen izquierda del Genal y está comunicada por carretera desde la década de los 50 con Algatocín, y desde los 60 con Estepona, cabeza de partido a la que pertenece. Puede afirmarse sin temor a equivocarnos que este pueblo, Genalguacil y todos los del Alto Genal, más Benalauría en la otra orilla, no han conocido la rueda como medio de transporte hasta hace escasísimos años. Todo el transporte se hacía en caballerías. Ahora, en cambio, hay una línea regular de autobuses entre Jubrique y Ronda.
En el pueblo merece la pena visitar la Iglesia Parroquial de San Francisco, aquella en la que Hurtado de Mendoza cuenta que fueron quemados vivos unos soldados cristianos que don Alonso de Luna dejó allí apostados vigilando a mujeres, ancianos y niños moriscos. En cambio Mármol Carvajal cuenta que fue en la de Genalguacil. En las calles han instalado recientemente unos cuadros de cerámica en los que se ilustra la historia local.
En sus alrededores merece la pena la Cruz del Chorrillo, sobre todo por el hermoso paseo que se recorre para llegar a ese lugar en que se celebra una vistosa fiesta el Día de la Cruz. En la parte más alta del pueblo hay una piscina municipal y pistas polideportivas; por aquella parte sale una pista forestal que conduce a Faraján, en el Alto Genal, pero no es muy recomendable recorrerla si no es con vehículos todo-terreno.
Siguiendo más arriba de Jubrique por la carretera que lleva a Estepona, después de recorrer la ladera de un hermoso valle desde el que se obtienen las mejores vistas del pueblo, dejando bajo la carretera el emplazamiento de la vieja Monarda, la aldea desaparecida, se llega hasta un cruce del que se desprende a la izquierda una pista forestal que lleva hasta Pujerra. En verano, con todoterreno merece la pena recorrerla. Desde ella se tienen vistas poco conocidas sobre el valle del Genal. Se pasa además por una zona de repoblación forestal con pino insignis que sorprende al viajero por las dimensiones que han alcanzado esos árboles.
La gente de Jubrique entre los demás serranos tiene fama de bien humorada y graciosa. Siempre tienen ocurrencias muy oportunas y simpáticas. Ayuda a dar esa impresión su acento peculiarísimo, que comentábamos al hablar de la Venta San Juan. Pero contemos otro caso: hubo a finales de 1963 un desgraciado accidente de tráfico entre Ronda y Atajate; el coche era un desvencijado Hispano-Suiza que hacía la línea diaria entre Jubrique y Ronda. Casi todos los viajeros eran de Jubrique. Los heridos fueron atendidos en el Hospital de aquella ciudad y los familiares acudían a atenderlos. Pues bien, la madre de uno de los accidentados fue a atender a su hijo y ya llevaba allí varios días cuando dijo: “voy a tener que ir al pueblo, niño, porque me parece que me dejé la puerta abierta”.
Los apellidos más comunes en Jubrique son Aguilar, Reyes, Ruiz y
Torres.
Pista polideportiva, piscina municipal, biblioteca y ludoteca,
hogar del jubilado, banda de música,
cooperativa de turismo rural (senderismo y excursiones),
asociación de cazadores y cooperativa de la castaña
Restaurante “La Pozuela”, Hotel “Taha Baja” (952 15 23 76)
y diversos bares y tiendas
Gastronomía
Hijuelas de miel, roscos de naranja y vino,
mosto blanco y mosto de la Reijana
Fiestas
Fiestas patronales de San Francisco de Asís (4 de octubre)
San Juan (24 de junio)
Romería de las Cruces de mayo (15 de mayo)