Isabel Sánchez Heras -
Revista El Genal
Publicado en el número 6 de la revista El Genal en noviembre de
2000
José Antonio García,
vive en Ronda y trabaja en Igualeja en época de la recogida de la
castaña, trabajo que él considera un poco duro, y aunque
parezca que sólo se trabaja en la recogida, no es así, también
durante el año hay que hacer algunos trabajos: hay que limpiar los
campos, quemar las hojas que tiene el árbol al rededor, arar el
campo,...
Las tierras que él trabaja
eran de sus abuelos maternos que siempre vivieron del campo. Su madre si
era de Igualeja, y su padre era de un pueblo de Cádiz, El
Gastor. Las tierras, ahora mismo son de él y sus hermanos.
Cuando era pequeño, sus
padres se fueron a Barcelona a trabajar. Su padre era funcionario y lo
destinaron allí, pero siempre que podían venían al
pueblo sobre todo en el verano.
Este año, dice que la cosecha,
para él ha sido buena, pero el problema con la huelga del transporte,
ha hecho, que se venda un poco más tarde la castaña, y se
haya pagado un poco más barata.
En el pueblo de Igualeja casi
el 100% de la población tiene tierras, sobre todo castaños,
suelen pasar de padres a hijos, y al unirse en matrimonio unas familias
y otras, así van aumentando las propiedades. Dice José Antonio,
que en Igualeja, está muy arraigada la forma de repartir tierras
en las herencias, en lugar de repartir vienes monetarios.
Él ha ido viendo poco a
poco como el pueblo de Igualeja ha ido evolucionando. Un poco para mejor
y un poco para peor. Pero si que ha ido cambiando con el tiempo. Cuando
él era joven y venían en los veranos, entonces si que veía
bastantes cambios de un año a otro.
Siempre el pueblo ha vivido de
la castaña, y eso le ha ido siempre bien, pero ahora el pueblo está
mejorando más con la entrada de economía de trabajos alternativos:
construcción, hostelería... sobre todo en la Costa del Sol.
Luego, estas familias durante el fin de semana suben al pueblo, trabajan
un poco sus campos y se llevan un poco también de los productos
que obtienen, para su consumo allí.
Antes, él recuerda cómo
en el pueblo no había ni coches, o muy pocos coches, y ahora casi
todas las familias tienen hasta dos coches. Pero si que Igualeja siempre
se notaba con más nivel respecto a otros pueblos de la Serranía.
También las carreteras han mejorado muchísimo.
Otras de las cosas que ha hecho
aumentar el nivel de vida en el pueblo, ha sido, el que familias se
hayan ido a la emigración a
otros países sobre todo de centro Europa. Eso ha propiciado una
gran entrada de dinero en el pueblo.
Para José Antonio García,
lo mejor de su pueblo, son las gentes. Dice que esa no es una opinión
formada por él mismo, sino por gente que ha visitado el pueblo y
se lo ha dicho a él. Sobre todo extranjeros, que en el pueblo se
sienten sorprendidos por la hospitalidad del pueblo, patente en cualquier
persona. La gente ofrece su casa, asiento, algo de comer y beber. De eso
él se siente muy orgulloso.
Otra de las buenas cosas que ahora
mismo tiene su pueblo, son las casitas de alquiler para el turismo. De
hecho él, está rehabilitando una casa en Igualeja, para quizás
en un día futuro, poder ofrecer un servicio de alquiler. Él
cree que un factor importante para el desarrollo del turismo en el pueblo
de Igualeja, la luz, los bellos paisaje, el encanto de sus calles, muchas
de ellas empedradas aún, y muy limpias. Y además mantiene
una gran tradición: la representación de la Pasión,
en vivo durante Semana Santa.
José Antonio, aprecia mucho
el que en Igualeja, hoy en día los padres se preocupen mucho para
que sus hijos tengan una formación y si es posible puedan acceder
a la universidad y tener estudios. Eso le gusta a él, por que piensa
que eso ayuda a levantar el nivel intelectual del pueblo. Pero si que reclama
más ayuda desde las instituciones, para que en los pueblos, pueda
haber más iniciativas empresariales. Cree que no hay muchas porque
los jóvenes no reciben un buen apoyo institucional, y no se les
facilitan las cosas. Está el resultado de dos empresas que en Igualeja,
están creando trabajo. Son la Cooperativa de Embutidos Serranía,
y la empresa de Patatas El campesino.
También le estuvimos preguntando
por lo que se escucha de Igualeja que es tierra de bandoleros. Él
nos dijo que si, que Igualeja es tierra bandoleros, no sabe mucho sobre
el tema, pero si que nos dijo que sabía que Francisco Flores Arrocha
fue el penúltimo bandolero de la Serranía de Ronda.
José Antonio, quiere hoy
en día, sobre todo, trabajar para que su pueblo se conozca fuera,
se conozca en otros lugares, quiere que la gente pueda conocer este pueblo
del que él se siente muy orgulloso.