Isabel
Sánchez Heras - Revista El
Genal
Publicado en el número 5 de la revista El Genal en octubre de
2000
El cuatro de octubre del año
1998 en la iglesia de Santa María de la Encarnación la Mayor
de Ronda, fue ordenado este joven, este cura, rondeño pero
al fin y al cabo un poco de todos.
A Paco, lo conocemos desde hace
bastante tiempo y sabemos que él siempre tomó su vocación
como una renuncia, pero no una renuncia a lo bueno de la vida sino una
renuncia a lo negativo, al aislamiento o al egoísmo, al materialismo...
Una llamada al servicio.
Le pedimos que nos contestase
unas preguntas para que en los pueblos se conociese un poquito más
y se supiese que no es más que alguien que entre nosotros también
trabaja por el pueblo.
Él vive en Gaucín
pero va de un pueblo a otro a acompañar y a prestar sus servicios
como puede, con su constante sonrisa y sus ojos alegres. No es fácil
hoy en día tomar decisiones tan fuertes como la de ser cura. Vivir
para servir y llevar a los demás un mensaje totalmente opuesto a
lo que la sociedad nos ofrece y nos dice. Llevar a Dios en una sociedad
en donde parece que no se necesita.
-¿Qué te motivó
para hacerte cura? ¿Hubo personas o acontecimientos significativos
en tu vida para de algún modo alentarte a tomar esta decisión,
esta vocación?
-La historia personal de cada
vocación está llena de momentos, circunstancias y personas
que Dios pone en tu camino... En mi caso le debo mucho a mi Familia, al
Colegio de la Inmaculada -en el que me eduqué-, al grupo de
amigos y a la Parroquia de Padre Jesús de Ronda.
Todo esto hay que añadirlo al
deseo que yo tenía de hacer el bien y de estar disponible ante los
demás, llevando a Dios, que es la mejor Palabra que puedo dar.
- Cuando Monseñor Antonio
Dorado te comunicó tu destino en los pueblos, ¿qué
fue lo primero que pensaste?
-Pensé en la gente de los
pueblos, ya desde el Seminario rezaba por ellos. Yo decía... «¿Cómo
serán los pueblos? Ojalá sepa llegar a ellos, sea sencillo,
vean en mí a Jesucristo, pueda animar al que está triste,
despierte conciencias, pueda sacar de los corazones todo el bien que existe
para poder ser compartido».
-¿Tienes mucho trabajo?
¿Cuál es tu trabajo diario?
-Soy Párroco de tres parroquias,
y en cada una de ellas intento trabajar un plan de Pastoral, de trabajo,
siguiendo las directrices de la Diócesis de Málaga. Matrimonios,
Penitencia... Animar y coordinar las catequesis y la formación-estudios
de todos los feligreses. Difundir la dimensión caritativa-social
de todo cristiano, grupo de cáritas, campañas de ayuda al
tercer mundo, necesidades del pueblo... Acompañar y preparar a colaboradores
de la Parroquia.
-¿Qué puntos de
diferencia y qué puntos en común tienen las distintas parroquias
en donde estás desempeñando tu labor pastoral?
-Lo común es que son pueblos,
lo diferente es que cada una tiene un proceso en su historia como Parroquia.
«Hay diversidad de carismas pero el Espíritu es el mismo;
...diversidad de actividades, pero uno mismo es el Dios que activa todas
las cosas». 1 Cor. 12,4-6.
- Es inevitable lo de los traslados
en la vida de los curas. Cuando el obispo te proponga un nuevo sitio para
ser cura, ¿dónde prefieres que sea, en la costa, en la ciudad
o en los pueblos?
-El sacerdote tiene que vivir
en la continua disponibilidad, que nace de las promesas de la obediencia
que un día realizamos en presencia del Sr. Obispo. Me gustaría
ir allí donde haga falta.
-Nómbranos tres personas
que admiras o a las que le tienes bastante aprecio. Dinos por qué.
-Voy a nombrar a tres personas
de una gran lista:
Sor Pilar,
una Hija de la Caridad que lleva muchos años trabajando por los
más pobres y necesitados de Ronda, una mujer que tan solo mirarla
te recuerda a Jesús rodeado de los que la sociedad rechaza.
D. Agustín
Clotet, un seglar comprometido que lleva el Evangelio desde los
Medios de Comunicación: prensa y radio. Un hombre dialogante y con
una experiencia profunda de Jesucristo.
D. Diego
Gamero, sacerdote que en Ronda está prestando sus servicios
pastorales. Su sencillez y paciencia ante la gente, fue espejo para mi
camino vocacional. Tres personas muy humanas, con sentido común
y llenos de Dios.
-¿Cuál crees que
es el papel de la Iglesia dentro del Mundo Rural y especialmente en los
pueblos en los que estás? ¿Qué le queda a la Iglesia
por hacer en los pueblos?
-Se trata de hacer una opción
por la pastoral de los pueblos, saber acoger el proceso de vida de los
pueblos, y desde ahí formar y acompañar a los agentes de
pastoral (feligreses comprometidos). Creciendo en la corresponsabilidad
y que la Parroquia vaya creciendo como comunidad, grupo, y vayan saliendo
los servicios necesarios según la realidad que vayamos discerniendo
entre todos.
-¿Por qué crees
que actualmente no hay muchas vocaciones de curas, monjas o religiosos?
-Yo estoy seguro de que Dios sigue llamando; pero creo que los que nos
llamamos cristianos tenemos que dar más la talla. Tenemos que ser
más descarados y decirle a la gente que se plantee ante Jesús:
¿Señor que quieres hacer con mi vida? ¿Dónde
podré ser más feliz. (Según Dios, claro está,
si no, no nos movemos).
-¿Qué opinas sobre
una comunidad con muchas religiones? Es decir si en el pueblo en lugar
de haber una mayoría de cristianos católicos hubiese en una
proporción más o menos igual conviviendo judíos, musulmanes
y cristianos... ¿Cómo crees que sería?
Ya el Papa Juan Pablo II está
luchando mucho por el diálogo interre-ligioso y ecuménico,
es un reto de la Iglesia entera. Podemos dar pequeños pasos: ser
acogedores, actos religiosos comunes, formación y estudios de las
distintas religiones. Nos queda mucho por andar... pero algún día
nos entenderemos.
- ¿Por dónde crees
que irá el futuro de los pueblos del Valle del Genal?
-La lista de ideas no se acabaría...
pero concretando: Espero que la juventud sea más emprendedora en
las iniciativas de trabajo y de actividades en progreso de los pueblos.
Que sepamos conservar el encanto de la Naturaleza que poseemos y la tradición
y la historia que nos dan identidad, no encerrándonos en nosotros
mismos sino al revés, compartiendo lo que somos y lo que tenemos
con los demás, la mejor humanidad que podemos ofrecer al mundo y
a nuestros pueblos. Me parece que vuestro esfuerzo de la revista va por
este camino. Felicidades.