Pedro
Hidalgo Jiménez (Gaucín)
Publicado en el número 2 de la revista El Genal en junio de
2000
Asociación
juvenil creada de la mano de José María Medina Gavilán
en 1988, dicha asociación engloba diferentes campos de actuación,
tales como ecología, deporte y cultura. Al ser una asociación
tan amplia, ha tenido que soportar a lo largo de estos años un vacío
tanto en la dirección como en su continuidad, ya que, a pesar de
llegar a contar con casi un centenar de socios, el factor de apoyo humano
ha sido siempre deficitario.
Sin
lugar a duda, el bloque dedicado a la cultura ha sido el más favorecido,
seguido del apartado deportivo y por último el ecológico,
este último, y debido a la problemática que se generó
en el Valle con el asunto de la presa, tuvo más apoyo por parte
de la asociación, y el empeño en defender la postura de «presa
no» nos llevó a colaborar con el Grupo de Trabajo Valle del
Genal.
Desglosando
un poco las actividades, el tema cultural ha contado con semanas culturales,
encuentros con otras asociaciones, participación en diferentes encuentros
juveniles, exposición, actuaciones musicales, etc., pero sin lugar
a dudas, la que mayor aceptación tuvo fue la fiesta infantil en
homenaje a los niños saharauis que durante el verano del 96 convivieron
entre nosotros en la localidad.
Saliendo
un poco del tema interno de la asociación habría que mencionar
las ventajas de las que siendo joven te puedes favorecer al pertenecer
a una asociación, actividades tales como viajes al extranjero para
hacer intercambios culturales, situación que quizás no se
pueda repetir a lo largo de los años, bien por asuntos laborales,
económicos o familiares.
El
trabajo siempre altruista que implica comprometerse con una asociación,
bien sea juvenil o de otra índole, te hace tener que dedicarle un
poco del tiempo libre que tienes y a veces costearte los gastos de tu propio
bolsillo, ya que la asociación se mantiene por medio de las cuotas
de los socios, que no siempre van al día y de las ayudas de las
administraciones que normalmente llegan tarde y no suelen aportar suficientes
fondos para hacer frente a las deudas que generan las actividades realizadas.
El
tema referente a la edad de los asociados es otro punto a tener en cuenta,
ya que al comprender a jóvenes entre 16 a 30 años, las inquietudes
de unos y otros son muy diversas, y a veces, resulta complicado satisfacer
a todos.
A
pesar de los problemas que se puedan encontrar dentro de una comunidad
pequeña o un grupo de jóvenes, siempre es interesante agruparse
o asociarse, ya que aunque como se ha repetido, el factor humano es escaso,
siempre es interesante la comunicación entre los jóvenes
y además te da la posibilidad de satisfacer una serie de necesidades
e inquietudes que sin este tipo de colectivos sería prácticamente
imposible.