Páginas: 256 con fotografías en bn -
Tamaño: 17x24 cm -
Precio: 12,00 euros (iva incluido)
ISBN: 978-84-96607-16-3 -
Encuadernación: Rústica, con solapas
Sinopsis
Este
libro nos sumerge en la Andalucía de vísperas de la revolución
del consumismo. Los viajes narrados se llevaron a cabo entre
los años 1965 y 1967 y todos ellos fueron realizados a
caballo. La carencia casi absoluta de desarrollo en el
interior del país garantizó la conservación de la mayoría de
las cañadas reales, los antiguos caminos de ganaderos y
arrieros. Apenas existía el alambrado de terrenos privados y
con frecuencia se podía cabalgar un día entero sin apenas
tocar una carretera asfaltada. Aquellos fueron los últimos
años en que se podía viajar de este modo en la confianza de
que se encontraría posada y forraje para los animales en
cualquier pueblo donde se pernoctara. Ya se vislumbraban
cambios inmensos, pues la mayor parte de esas primitivas
hospederías con sus amplias cuadras estaban a punto de cerrar
sus puertas para siempre.
Fue una época también en la
que el turismo iba en aumento, aunque se limitaba casi
exclusivamente a las ciudades monumentales y a las costas. La
Costa del Sol comenzaba a extenderse desde la playa hacia las
faldas de las sierras, pero Marbella conservaba todavía las
características de un pueblo español con cierto encanto.
Ronda, con sus dos estrellas
en la guía Michelín, siempre había atraído a cierta clase de
turista, sobre todo gente seria que llegaba en tren o en coche
propio, por lo general provista de la clásica guía y
libros sobre botánica de la región o la arquitectura árabe.
Los autocares de los turoperadores no se habían asomado
todavía; la entonces peligrosa carretera que une Ronda con San
Pedro de Alcántara servía de protección contra la invasión del
turismo transitorio de un día.
Los residentes extranjeros
eran escasos y estaban muy esparcidos. El autor conocía a
todos los que vivían en un radio de treinta kilómetros
alrededor de Ronda. En su viaje desde Ronda a tierras de
Almería y Granada se encontró a un solo extranjero en todo un
mes. En aquel entonces existía cierta competencia entre los
que viajaban en busca de la vieja España, pues todos se
sentían exploradores y cada uno quería descubrir el tesoro por
su propia cuenta.
Un verdadero libro de viajes debe satisfacernos a varios
niveles, expectativa que en este caso se cumple con creces. La
narración de Alastair Boyd, ya de interés histórico, nos
permite saber cómo eran, cómo vivían y cómo pensaban las
gentes que habitaban estas sierras cuando el turismo y el
consumismo apenas habían influido en sus costumbres.
El autor
Alastair Boyd nació en 1927 y
fue educado en varios colegios privados y luego en el King´s
College de Cambridge. Tras servir en la Guardia Real
Británica, trabajó en el sector financiero de la ciudad de
Londres, un empleo para el que se consideraba poco apto.
En 1957, hace ahora la friolera
de 50 años, llegó a Ronda, donde fundó y dirigió una escuela
de idiomas junto a su primera mujer, Diana, en la Casa de
Mondragón. Disponían de dos caballos con los cuales exploraron
gran parte de la Serranía y sus pueblos.
En 1966, en compañía de Diana y
de un amigo español, realiza el viaje a caballo que relata
esta obra: desde Ronda a Almería, atravesando las Alpujarras y
regresando por Granada.
Tras la muerte de su padre en
1975, Alastair Boyd heredó el título nobiliario de Lord
Kilmarnock, y serviría durante más de 20 años en la Cámara de
los Lores del Parlamento Británico, primero como portavoz del
Partido Socialdemócrata y luego como independiente.
Además del volumen actual, Boyd
ha escrito varios libros más sobre España, entre los que
destacan Sabbatical Year (1959) Madrid & Central
Spain (1975) o Las sierras del sur (1992), este último
también sobre nuestra comarca, que ojalá podamos llegar
atraducir y a publicar muy pronto.
En la actualidad vive con su
segunda mujer en una finca a poca distancia de Ronda. Tienen
un hijo, James, que también vive y trabaja en España.