Asociación de Mujeres de
Benarrabá, Banú Rabbah
Asociación de Mujeres de Algatocín, Espino Albar
Asociación de Mujeres de Benalauría, Hierbabuena
Publicado en el número 4 de la revista El Genal en agosto de
2000
Desde aquí
(Benarrabá),
y a la vez desde Benalauría y Algatocín, las asociaciones
de mujeres, conscientes del problema social en el que nos encontramos y
el resto de colectivos que se suman a este manifiesto denunciamos abiertamente
los actos de violencia que se están produciendo en toda España.
Somos personas pacíficas
como la inmensa mayoría, y no necesitamos decir lo terrible que
nos parece cualquier acto violento y de lo absurdo y patético de
una ideología que utiliza la guerra de las armas para imponerse.
Nos dan miedo esas ideología y quienes las defienden o consienten.
Es inevitable que la indignación
y la rabia nos estremezca sin poder comprender como puede justificarse
una idea cuya manifestación real es imponer su propio poder derramando
la sangre de sus semejantes de la forma más desalmada.
Ahora bien, la sociedad necesita
reconocerse a sí misma ante la barbarie y sentirse unidos en torno
a la causa común de la libertad y el principio más sagrado:
«LA VIDA».
Que no se nos escape la oportunidad
de gritar contra los asesinos y de pedir paz, de demostrar que estamos
unidos, porque sólo con la fuerza y la lógica de las palabras
se podrá acabar con la tiranía y la ilógica de estos
pistoleros asesinos y de cualquiera que imponga su fuerza con la violencia.
Desde las asociaciones de mujeres
de Benalauría, Algatocín y Benarrabá, queremos hacer
extensible este manifiesto para todas aquellas personas y colectivos que
sufren de alguna manera la violencia, malos tratos, y cualquier tipo de
humillación hacia su derecho a la vida y libertad. Conceptos que
deberíamos respetar por encima de todo.
Nuestro apoyo más incondicional
a todas esas mujeres que mueren o son maltratadas por la simple razón
de querer vivir en paz, también para todos esos inmigrantes
que por otra sencilla razón pierden incluso la vida en la búsqueda
de una existencia «digna» y todas esas personas que mueren
de hambre y falta de asistencia médica y humana en el más
terrible de los olvidos.
Para todas estas personas, familiares
y gentes que han sufrido una pérdida y todas aquellas que luchan
por una humanidad más justa, vaya nuestro apoyo, respeto y solidaridad.