Salimos de Algatocín por la carretera comarcal, se sube una pronunciada pendiente con muchas curvas, buscando el Puerto del Espino. Justo antes de llegar a él, si miramos a la izquierda, en lo hondo se contempla una vista completa de Benarrabá a los pies de un monte muy abrupto, el Porón, que presenta la herida de una cantera.
Al llegar al puerto se desprende a la derecha la carretera local que, cruzando El Salitre, llega hasta Cortes de la Frontera. En el cruce hay un establecimiento, la Venta Solera, que ocupa el lugar de otra más antigua. Esa carretera es la que actualmente sirve a los pueblos de la vertiente del Genal para llegar a sus tierras del Guadiaro, razón por la que desde hace una treintena no se transita por los viejos caminos de herradura que conectaban los núcleos de población con sus terrenos del Salitre.
En todas esas laderas del Guadiaro, a partir del cruce, están los únicos bosquecillos de castaños que hay en su cuenca y abunda una planta aromática muy codiciada, el orégano, que se usa en las matanzas y en diversos adobos. En uno de los cortijos de esa parte del término de Benarrabá fueron interceptados por la Guardia Civil unos muy famosos huidos de la justicia después de la Guerra Civil, los Morenos de Cortes, que, sin entrar en valoraciones políticas, se habían convertido en una auténtica pesadilla para la comarca, pues a ellos se achacaban secuestros y desapariciones de varios jóvenes de familias bien situadas.
Pero hay que seguir por la comarcal y a 1 km de ese cruce se presenta otro a la izquierda: es el que hay que tomar para bajar a Benarrabá. El pueblo se encuentra a 3 km del cruce. La carretera es estrecha, pero tiene buen firme. Avanza entre bosque de encinas, alcornoques y algunos castaños; se ven de cuando en cuando grandes manchas de helechos, indicio de que esta tierra recibe abundante lluvia. Después de unas curvas muy pronunciadas que circundan el monte Porón, ya estamos en Benarrabá, que nos recibe con unas naves en las que se almacenan materiales de construcción y un aserradero.
A partir de la entrada la población se abre en dos direcciones, hacia el norte hay un barrio, que está en un nivel más bajo, donde está la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación y una plaza muy acogedora, que, creemos, puede ser la parte más antigua, y es donde mayor número hay de viviendas; y hacia levante, a lo largo de una loma, donde hay otra espaciosa plaza con forma trapezoidal en la que se ubica la Capilla del Santo Cristo de la Vera Cruz, el cementerio y en el extremo de la loma, dando vista al valle y a los pueblos de Genalguacil y Jubrique, está el polideportivo, la piscina y un hotel municipal llamado Banu Rabbah.
Sobre todo en la parte más baja del pueblo se observan abundantes ruinas que hacen ver que pasó por mejores momentos y que es cierta la información que da Madoz sobre Benarrabá. De esa obra nos llamaba la atención que hubiera aquí un sacristán organista, único en la comarca, y una serie de telares, de los que no queda más vestigio que la afición de algunas ancianas al encaje de bolillos. De lo que no hay ni rastro es de ese castillo en el monte Porón.
Actualmente los habitantes de este pueblo siguen ocupándose de tareas agrarias tradicionales, el cultivo del olivar, las hortalizas y frutales en los huertos de la parte más próxima al río Genal, la ganadería en la parte que mira al Guadiaro, y las tareas forestales y saca del corcho. Últimamente se ha creado alguna industria chacinera de carácter familiar que se ha acreditado en poco tiempo por la buena calidad de sus productos.
Siempre ha estado Benarrabá muy conectado con Genalguacil, con quien compartía hasta hace poco el párroco, que iba y venía a lomos de caballo; quizá más que con los pueblos de su vertiente, con los que lo unían antaño los lazos del señorío y luego la dependencia de la Cabecera de Partido, que estaba en Gaucín.
Pero quizá lo más señalado de Benarrabá sea que hay un considerable porcentaje de su población de etnia gitana, en proporción muy superior a la de los demás pueblos comarcanos, pero para nada se percibe entre la comunidad gitana y la “castellana”, que es como aquí se llama a los payos, hostilidad alguna, ni se dan dificultades en la convivencia. Se hayan perfectamente integrados desde siempre. Por eso Benarrabá puede servir como modelo exportable para luchar contra el racismo.
Son muy frecuentes, aunque no los únicos, en este municipio apellidos como Collado, Delgado, Jarillo, Pérez o Ramos.
Volviendo a la carretera comarcal, para dirigirnos a Gaucín, que ya está próximo, aún nos queda otro punto de interés en término de Benarrabá. A 300 m del cruce queda a la izquierda lo que fuera una antigua venta, conocida en la comarca como Ventorro de las Corchas, que es en la que Gustavo Doré y Charles Davillier en su viaje de Ronda a Gibraltar se toparon con aquel contrabandista de “la jaca e terciopelo”, y donde probablemente se detuvieron largo rato a beber y reponerse del camino. Larga debió ser allí la conversación con aquel bizarro serrano que les explicó cómo se desarrollaba el arriesgado oficio del contrabando. Allí debió también G. Doré plasmar la imagen del jinete goyesco con su novia a la grupa que en tantas ediciones se ha usado para ilustrar el tipismo andaluz del siglo XIX.
Aquí queremos sugerir que se podría sacar partido de ese pasado romántico de la venta, aprovechando que se encuentra en un paraje realmente hermoso, rodeada de descomunales alcornoques y castaños. Los helechos allí son abundantes y revelan la posibilidad de criar cerezos, que serían un atractivo añadido para el turismo. Actualmente se ha dedicado a la venta de antigüedades.
Empresa de trabajos forestales, pistas polideportivas, piscina municipal,
casa de la cultura y biblioteca, centro artesanal (952 15 27 73),
serradero de maderas, asociación de cazadores,
fábrica de embutidos
Gastronomía
Gazpacho, callos, setas, salmorejo, chacinas varias
alfajores y piñonate
Fiestas
Fiesta de San Sebastián, 20 de enero
Fiesta de la Asunción, 15 de agosto
Fiesta de San Miguel, 29 de septiembre
Capea del Domingo de Resurrección
Auto de los Reyes Magos