presentación del libro
"llanura" de remedios orellana
Antonio Viñas (Benalauría)
Publicado en el número 18 de la revista La Serranía
1. Trayectoria biográfica y
literaria
Nacida en Ronda en 1973, la
infancia y la adolescencia de Remedios Orellana se desgrana en
Benalauría, un pequeño pueblecito de la montaña malagueña.
De familia humilde, consiguió con grandes esfuerzos y extrema
convicción ir superando las distintas etapas escolares que la
escuela rural, aún con reminiscencias autárquicas, le
imponía. Sus primeros poemas los escribe en plena pubertad y
de ellos se traducen algunos elementos que poco a poco se
irán conformando como referentes claves en su manejo
poético: el desencanto, la profusión por la sencillez y una
mirada constante a su entorno humano y geográfico, en este
caso, su relación con la vida campesina.
Pero
es a su llegada a Málaga cuando esta vocación comienza a
encontrar sentido y cauce, dando sus frutos más
esperanzadores. Alternando los estudios de bachiller con
trabajos de empleada de hogar llega a la universidad con el
deseo de cursar los estudios de Filología Española, como no
podía ser menos. Y animada por profesores y amigos inicia
experiencias en el mundo de la creación artística que van a
marcar decididamente su trayectoria: así aprende técnicas
teatrales en el taller universitario y lo que es más
importante, comienza a ser asidua de recitales y de tertulias
poéticas que le hacen descubrir el mundo de los
"papelillos malagueños": ese magma en permanente
ebullición de poetas noveles y ansiosos por aprender,
compartir y editar sus primeros trabajos.
Esta ciudad significa en su
corta vida literaria toda una visión opuesta a su experiencia
rural-campesina, es decir, la vivencia de la complejidad
urbana a orillas del mediterráneo de la que goza y convierte
en perfecto complemento. Málaga le aportará anonimato y
posibilidad, abriéndole no ya sólo hacia un mar misterioso y
absoluto, sino hacia una nueva estela poética que debe su
nacimiento, entre otros hechos, a las profundas huellas que
algunos miembros de la Generación del 27 habían dejado en
sus cafés, en sus calles y playas: por la Imprenta Sur y en
la revista Litoral de manos de los poetas locales Emilio
Prados y Manuel Altolaguirre fueron tipografiados los más
insignes versos de los García Lorca, Cernuda, Alberti,
Aleixandre, Guillén, etc... Ejemplos todos de la innumerable
nómina de creadores que en este tiempo fertilizaron para el
haber de la lengua española y universal.
Si bien los primeros versos
de la poeta ven aire en las páginas de la efímera revista
cultural "Alacena" (1989), editada por una
asociación juvenil en la que participaba en su pueblo, es en
1998 cuando tiene su primer reconocimiento oficial con el
poema "Zumos de limón", que se hace con el 2º
accésit del concurso de poesía de la universidad. En el año
2000, ya habiendo ejercido como profesora de español para
extranjeros en una academia particular costasoleña, recibe el
Primer Premio de la Muestra de Literatura Joven "Ciudad
de Málaga", concedido por el Área de Juventud de ese
Ayuntamiento. Tras el título no al uso de "Curso de
español para extranjeros", compone un libro inspirado en
su reciente profesión, ya cargado de sumo atrevimiento en sus
formas y contenido, que se gana los respetos del jurado.
En esos años, su espíritu
dinámico y aventurero y las injustas condiciones laborales en
las que desempeña su trabajo en la academia, le hacen barajar
la posibilidad de embarcarse rumbo a tierras y universidades
centroeuropeas como lectora de español. Su sueño se
convierte en realidad y desde el año 2001 reside en la
localidad húngara de Debrecen, que alterna con periodos
vacacionales de estancia en Benalauría y Málaga, donde
inicia su tesis doctoral aún en periodo embrionario.
Hungría, su estrenado territorio, va a ser sin duda un nuevo
punto de inflexión en su experiencia y creación poética,
que tiene como resultado la publicación de su primer libro en
solitario, "Llanura".
2. La poética en "Llanura"
Como
la misma Reme Orellana se empeña en afirmar sobre su oficio
de poeta: "su máxima preocupación es que la poesía
llegue al máximo de lectores, con un lenguaje sin
obstáculos, ni filigranas o historicismos". Ella cuando
escribe no pretende hacer una poesía para la élite, para los
propios poetas, muy al contrario piensa en el lector y la
lectora de su pueblo. De ahí que haya elegido un verso libre,
claro y austero como los ambientes rurales y urbanos en los
que creció su voz y su mirada. Donde el deseo de comunicar,
en el más humilde y humano de los sentidos -actitud extraña
en la vanidosa sociedad de la apariencia en que vivimos- va
modelando un estilo personal de expresividad cada vez más
cuajado, donde se intuyen influencias de Celaya, Mario
Benedetti, Benítez Reyes o Pérez Estrada, entre otros.
En este libro podemos
encontrar los rasgos de la personalidad literaria de la
escritora, que se corresponde con las cuatro partes en las que
se estructura:
Una voz directa y descarada
-transgresora- en constante provocación hacia el lector en
"Poéticas Llanas", abre paso a una poesía curiosa
y experimental en "Pensamientos Planos",
influenciada por Pérez Estrada. Y por otro lado, de una poeta
con voz de pozo, honda y desgarrada en "Interiores
Abruptos", emerge en "Ya No", un tono de
equilibrio y sosiego, de mujer emocionada pero contenida a la
vez, desde la solidez que le va dando su propia experiencia en
la ciudad de Debrecen.
En resumen, creo que este
libro significa la presentación más completa de las
credenciales de la escritora al mundo público de la poesía.
Y se puede afirmar que estamos, sin dudas, ante una de las
voces jóvenes más importantes y esperanzadoras de la poesía
andaluza, que seguro dará nuevos frutos, a los que habremos
estar atentos..