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Señora Alcaldesa, Concejales, vecinos y
visitantes. Buenas noches.
Quiero que mis primeras palabras sean de agradecimiento al
Ayuntamiento y a la Junta de festejos, por confiar en mí, el
honor de ser el pregonero de esta feria.
En esta noche de vísperas quiero rendir un emocionado recuerdo a
todos los que nos faltan por primera vez y que nos han dejado
para siempre. Y me vais a permitir, que lo haga especialmente en
la persona de D. Francisco Castillo Ramírez.
(“ El Maestro“) . Hombre que aportó tanto a esta feria.
Como hijo de Benalauría es para mí un orgullo el estar aquí y
compartir con vosotros estos minutos.
Escribir un pregón es algo difícil y abierto, no hay cánones
predeterminados y ahora comprendo el esfuerzo que requiere. Por
ello quiero recordar a los que como yo, una noche como esta, se
subieron aquí para leer su pregón. A Emilio Pérez, José A.
Castillo, A. Viñas, A. Mª. Castillo, Remedios Orellana, Begoña
Chacón, Encarni Ruiz, Miguel Viñas, Silvia Calvente y Gemma
Delgado.
Ellos a través de su palabra nos comunicaron e hicieron saber,
lo que pensaban, lo que sentían, lo que deseaban. Como dice Ana
Mª Tomás en uno de sus poemas:
La palabra es llave,
puente inalterable,
pasadizo secreto
a días que empaparon
las risas de la infancia,
guardadas en paredes
de blanco amor de madre.
La palabra es danza,
paso de una ola
y devuelve el contacto
de derrotas pasadas
que a la luz de esta luna,
empolvada de ausencias,
se convierten en triunfos,
en aliento enjambrado
de miradas de estrellas.
permitir, que lo haga
especialmente en la persona de D. altan por primera vez y que
nos han dejado para siempre.er el
No encontraréis en mis palabras
grandes alardes literarios. Pero sí, pinceladas llenas de
reflexión con nuestra historia más reciente. Historia que genera
el dibujo de nuestra identidad.
Con esto no quiero olvidarme del pasado, sino, hacer homenaje al
presente. Porque parece que en cada generación los mayores miran
hacia atrás con un poco de melancolía, mientras los más jóvenes
lo esperan todo del futuro.
Yo paso mucho tiempo en mi pueblo y he podido observar con
sorpresa y admiración, que Benalauría viene logrando destacados
niveles e insospechadas metas tanto en el ámbito cultural y
turístico como en lo social. Lo que unido a su situación
geográfica obsequiada por la naturaleza, se nos presenta cada
día como un pueblo más interesante, visitado y admirado.
Sólo necesitamos un momento de reflexión, para apreciar la
mejora en nuestra calidad de vida. Y el espectacular cambio, si
nos damos cuenta, que veníamos de unos decenios de crisis. Y de
un escenario poco esperanzador para ideas nuevas.
Este pueblo ha sabido como ninguno alejarse de ese magma
globalizador, en el que todo se diluye, y ha buscado su
identidad, sus diferencias, sus raíces. No es sólo un rincón
pintoresco; es un lugar activo y trabajador que edifica cada día
su futuro.
Refiriéndome a tan espléndidas realidades he de citar algunas
de las iniciativas, que a lo largo de estos últimos años se han
llevado a cabo en nuestro municipio. Y que han dinamizado y
transformado la realidad de nuestro pueblo.
En el ámbito empresarial, nombres como La Molienda, El Viejo
Roble, Arte Genal, Naturarte, La Angarilla, Perfil, La Alquería
y algunos más que se me pueden olvidar. Nombres que hoy forman
parte de la historia reciente del pueblo. Empresas que están
contribuyendo a la recuperación de tradiciones, de la
arquitectura popular, de la gastronomía, de la artesanía y de la
puesta en valor de nuestro patrimonio.
En el ámbito de la cultura. La realidad de tener un magnífico
museo etnográfico, nuestra fiesta de Moros y Cristianos, que ha
ido creciendo año tras año, las publicaciones de libros de
vecinos nuestros, la feria de artesanía del Valle del Genal.
Exposiciones de pintura y fotografía, reuniones científicas y
una larga lista de actividades, que se haría interminable
nombrarlas.
Mi reconocimiento también, a Pepe, Mariano y Enrique, que desde
una iniciativa llamada Alquimia. Nos acercan la música
organizando conciertos de alto nivel. Demostrando que con
ilusión y empeño se consiguen eventos de mucha calidad.
En el ámbito social, os tengo que contar, que a finales de los
años ochenta, sólo existía, en nuestro pueblo, una asociación,
la A.C. Ben-Uri. En mi opinión, el punto de partida de muchas de
las iniciativas socio-culturales que se han llevado a cabo.
Hoy tenemos varias asociaciones: la de Moros y Cristianos, la
de artesanos, la de mujeres. Pero dentro de todos estos
colectivos quiero destacar al Grupo de Trabajo Valle del Genal.
Por estar, ( como dicen ellos ), “ en estado de alerta
permanente para la defensa del territorio y el desarrollo
sostenible del valle. Desarrollo a largo plazo, planificado y
medido, para garantizar nuestro legado y su transmisión a las
generaciones futuras “.
Es justo, destacar al Ayuntamiento por el apoyo a muchas de
estas iniciativas culturales, sociales y económicas. A veces, su
apoyo ha sido económico, otras poniendo sus instalaciones, pero
sobre todo el esfuerzo de sus empleados.
El Ayuntamiento ha logrado también, tener un pueblo más limpio,
más ordenado, con mejores infraestructuras y servicios.
No quiero alargarme más, pero sí, hacer una llamada desde esta
tribuna. Haciendo ver la importancia de la generosidad y el
entusiasmo, tanto en los políticos como en los vecinos. Por eso,
es elemental exigirles y exigirnos, un espíritu crítico y el
mantenimiento constante de la motivación y de la capacidad de
aportar para lograr entre todos un espacio más habitable.
La historia de Benalauría se escribe aún, todavía, ahora mismo
con muestras vidas y nuestros hechos. Dependerá de su brillo, de
nuestros trazos personales, de nuestras vivencias y de nuestros
proyectos en común.
Nos debemos de sentir orgullosos de que la planificación y el
trabajo conjunto han permitido ser un pueblo abierto que
presenta todas sus caras y que no ha caído en ser un escaparate
al visitante, y otra realidad al que vive aquí.
Aquí la convivencia aún está gobernada por los dictados del
afecto y la amistad. Y sigue existiendo el espíritu de comunidad
que dio sentido a nuestros pueblos.
Como es obligatorio que los pregones sean cortos y las fiestas
largas, termino diciendo, que hay cosas que merecen ser vividas
con intensidad.
Vivamos el momento, disfrutemos de estos días de feria. Porque
hay un tiempo para el trabajo y otro para emocionarse con una
mirada; un tiempo para la siembra y otro para verla crecer.
Abramos las compuertas de todos nuestros sentidos y aprovechemos
esta feria.
¡SED FELICES
¡VIVA STO. DOMINGO
¡VIVA BENALAURÍA
Muchas gracias.
Eugenio Márquez
Villanueva en
mi pueblo y he podido observar con sorpresaente. que sent |