Isabel Sánchez Heras -
El Genal
Publicado en el número 2 de la revista El Genal en junio de
2000
Hay
una iniciativa empresarial que enlaza, une, el Valle del Genal con el del
Guadiaro. La Maquila. Raquel
Lanza es de Jimera de Líbar y su marido, Vicente Sánchez,
es de Atajate. Son
jóvenes, y tienen un hijo de cinco años. Son una familia.
Ellos
vivieron un tiempo en la Costa del Sol, haciendo Vicente unos trabajos
mientras que Raquel cuidaba a su hijo que aún era pequeño.
Un día se dieron cuenta de que allí ganaban para vivir y
no más. De
este modo empezaron a plantearse que además de estar fuera de su
tierra y lejos de su gente, no contaban ni tan siquiera con el estímulo
económico para seguir estando allí.
Tenían
una casa en Atajate. A ellos les gustaba el pueblo, pero no sabían
de qué modo poder vivir allí. El
panadero de Jimera de Líbar se jubilaba y vendía el obrador.
Era su oportunidad. Tener un trabajo propio en su tierra. Compraron el
horno y se hicieron pasteleros, reposteros... y viven en su casa en Atajate,
cerca de los suyos.
Tienen
en Jimera el obrador y un despacho. En Atajate tienen una tienda de ultramarinos,
productos de la zona y su pan y su repostería que hacen cada
día.
Se
levantan a las dos de la mañana para ir hasta Jimera y estar a las
tres haciendo el pan.
Cuando
el pan está cocido Vicente lo lleva a Atajate, Benadalid, Estación
de Jimera, Cortes de la Frontera y a Ronda, a panaderías, tiendas,
campings, restaurantes, ventas... Mientras tanto, Raquel se queda atendiendo
al público y continuando con la repostería, que es muy variada.
Hace bizcochos, magdalenas de aceite de semilla, magdalenas de aceite de
oliva, roscos de vino, roscos fritos, borrachuelos, mantecados de avellana,
mantecados de aceite, mantecados de canela, bizcochos de almendras, pan
de bizcocho, quesos de almendras, perrunillas, empanadillas, tortas de
aceite, de chicharrones, bollos de leche, cokes de chocolate, galletitas
de almendra, huesos de santos, cocadas de coco, bolitas de coco, enreaillos...
y a veces hacen también cosas de repostería fina, pasteles
de hoja con nata, cremas pasteleras...
También
hacen panes ecológicos que se venden sobre todo en la Asociación
la Huerta de Ronda. Son panes de harinas de cultivo biológico y
con certificado de calidad que no son productos manipulados genéticamente.
De este tipo los panes que se venden más son los de trigo y de centeno.
De todos modos en la elaboración del resto de productos utilizan
sólo productos naturales. No utilizan nada de química, ni
de productos pre-preparados, sólo huevos, harina, azúcar,
especias, leche...
Al
empezar a elaborar tanto el pan como la repostería, ni Vicente,
ni Raquel sabían o habían trabajado antes en ello. El mismo
panadero de Jimera gratuitamente se ofreció a enseñarles.
Esta fue la mayor ayuda que tuvieron. Se han tenido que meter en préstamos
para poder comprar la panadería, montar su tienda de Atajate y poder
así vender allí su pan. Sólo tuvieron una pequeña
subvención de 500.000 ptas. para pagar durante unos meses el seguro
de autónomo.
Raquel
me dice que están muy satisfechos con todo su esfuerzo y trabajo.
Lo que llevan peor es lo de tener que trabajar desde tan temprano, desde
la madrugada, pero venden mucho sobre todo repostería. En cualquier
puente o fiesta, venden dos o tres veces más que en los días
de diario. Igual ocurre con los meses de verano.
Cuando
puedan quieren renovar la maquinaria, que es toda muy antigua. Quieren
poner un horno de carro sobre todo para facilitar el trabajo.
Ya
están creando puestos de trabajo. Trabaja un señor con ellos
desde hace muy poquitos días por la noche para ayudarles a hacer
el pan, y pronto también se incorporará una chica para que
atienda el mostrador.
Les
gustaría que lo conociesen más, por eso siempre que han podido
han ido a las ferias de muestras, de los pueblos...
Ni
a Raquel ni a Vicente les importa estar divididos o unidos (según
se mire) por los dos Valles, lo que quieren es seguir viviendo en su tierra,
seguir trabajando, madrugando y haciendo el pan de cada día.