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Arte
rupestre prehistórico en la Serranía de Ronda
Pedro
Cantalejo Duarte - Rafael Maura Mijares - Manuel Becerra Parra
Fecha
lanzamiento: 12 de agosto de 2006
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Páginas: 180 -
Tamaño: 17x24 cm -
Precio: 15,00 euros (iva incluido)
ISBN: 84-96607-04-6 -
Encuadernación: Rústica, con solapas
Sinopsis

La
coincidencia de que se hayan cumplido cien años de los
primeros descubrimientos de arte prehistórico en Málaga
(La Pileta, 1905) y de que en las prospecciones
arqueológicas llevadas a cabo por la Diputación de
Málaga apare- cieran varios yacimientos con arte
rupestre, promovieron la realización de este libro, que
trata sobre el arte prehistórico de la Serranía de
Ronda, concretamente del que se conoce en los valles de
los ríos Guadiaro, Guadalteba y Turón. El libro se
articula en tres bloques descriptivos y uno informativo.
El primer bloque trata el territorio y el paisaje desde
el punto de vista del naturalista, acercándonos a sus
valores geológicos, morfológicos y biológicos. El
segundo acomete la tarea de desentrañar el arte y los
modos de vida de los habitantes de la Serranía de Ronda
durante el Paleolítico Superior. Desgrana los contenidos
artísticos de yacimientos tan emblemáticos como la cueva
de La Pileta o la de Ardales, probablemente los más
relevantes del Mediterráneo. El tercer bloque está
dedicado al arte de los primeros pastores y campesinos
que se asentaron definitivamente en la Serranía de Ronda
desde el Neolítico. Recopila todos los datos conocidos y
presenta, por primera vez, los nuevos descubrimientos de
arte esquemático que, por cantidad y calidad, sitúa esta
colección entre las mejor estudiadas de la provincia
malagueña. El bloque informativo ofrece datos sobre las
técnicas de ejecución, la conservación, la difusión y
las formas de visitar este arte, legado patrimonial de
una gran trascendencia científica y cultural.
El arte
prehistórico conservado en la Serranía de Ronda y la Comarca
del Guadalteba es el conjunto más importante del Mediterráneo
por su amplitud cronológica (del 30.000 al 3.000 antes del
presente)
A raíz de unas
prospecciones arqueológicas llevadas a cabo por el Servicio de
Arqueología de la Diputación de Málaga, se habían detectado
nuevos emplazamientos con arte prehistórico en los valles del
Guadiaro y Guadalteba que, junto a los ya conocidos del valle
del Turón, han conformado una veintena de yacimientos que, en
su conjunto, deben valorarse como los más importantes del
Mediterráneo, sobre todo por su amplitud cronológica, que
demuestra la llegada de los primeros humanos modernos, con su
cultura gráfica (el arte paleolítico) hace más de treinta mil
años. Además, y como novedad, el arte rupestre prehistórico de
la Serranía de Ronda y la Comarca del Guadalteba no se
interrumpe, como en otros territorios, al final de la
glaciación (hace 10.000 años), sino que se traslada a
los abrigos y enterramientos y perdura hasta el primer milenio
antes de nuestra era.
Los
estudios han demostrado que en cuevas como La Pileta o Ardales,
los primeros grupos de cazadores que llegaron al sur de la
Península Ibérica aportaron una serie de conocimientos
novedosos sobre la caza, la pesca y la recolección, además de
sus modos de vida. Los clanes estaban muy bien organizados; la
principal novedad consistía en las posibilidades de la cultura
como modo de expresión, de relación social y de medio para la
supervivencia.
Las cuevas no
sólo les fueron útiles para refugiarse; sobre todo la más
importante relación entre las cuevas y los humanos se
estableció en la capacidad de las cavidades naturales de
conservar y atesorar la cultura que les permitía sobrevivir.
El arte es una herramienta de los primeros humanos para
conservar y transmitir a los jóvenes sus tradiciones y sus
modos de enfrentarse a la vida. Cuevas como La Pileta, la del
Gato o Ardales son auténticos museos de la Prehistoria.
La caza, la
pesca y la recolección de alimentos están descritos en sus
pinturas y grabados. Pero también están relatadas las
relaciones humanas, a través de los dibujos que incluyen
figuras humanas femeninas. Unas relaciones basadas en el apoyo
y la igualdad, como único medio de supervivencia. Las niñas y
niños eran muy importantes para estas primeras comunidades
humanas, estando atestiguada su presencia en el interior de
las cuevas, acompañando a los mayores.
Al final de la
glaciación, estos cazadores y pescadores, conocedores de los
territorios y su fauna, aprovechan los cambios climáticos para
incorporar a su dieta nuevos recursos vegetales y domesticar
algunos de los animales presentes en la fauna. Los primeros
pastores y agricultores de la Serranía de Ronda y la Comarca
del Guadalteba se asentaron definitivamente en aldeas,
embriones de nuestros pueblos, y mantuvieron el arte como un
referente territorial. De esta forma, en los abrigos y
covachas naturales o en las necrópolis (dólmenes y cuevas
artificiales), los habitantes neolíticos “marcaron” sus
territorios por medio del denominado “Arte Esquemático”, un
arte que se pintó en rojo y en negro sobre las paredes de unos
abrigos desde donde se controla el paisaje perfectamente. Las
escenas, algunas veces muy simples y otras, por el contrario,
muy complejas, nos llevan a un mundo cambiante en los modos y
en las formas de enfrentarse a la vida. La revolución de los
pueblos, de los campesinos, estaba haciéndose realidad y daría
paso, hace tres mil años, a la revolución del comercio con el
Mediterráneo y, con ella, al final del arte prehistórico.
Hasta diecinueve
yacimientos se presentan en este estudio, con lo que se
demuestra la importancia de las dos comarcas en la
conformación de la cultura de Europa y el Mediterráneo. La
suerte para los ciudadanos interesados en este patrimonio es
que tanto la cueva de La Pileta como la de Ardales pueden
visitarse culturalmente dentro de un sistema restringido y
guiado que permite al ciudadano observar las pinturas y
grabados directamente.
Podrán acercarse
a estos conocimientos por medio del libro divulgativo que
acaba de publicar Editorial La Serranía y que ha
logrado conjugar los hallazgos científicos con la divulgación
cultural. Una publicación que han llevado adelante los
investigadores Pedro Cantalejo, Rafael Maura, Manuel Becerra y
Ángel Recio y que se enmarca en las actuaciones previstas
durante el centenario de los descubrimientos del arte
prehistórico en Málaga (La Pileta, 1905). Estas
actividades sobre el primer arte de los malagueños ha tenido
ya una serie de repercusiones científicas y sociales, entre
las que destacamos la celebración de las primeras Jornadas
sobre arte prehistórico en España, celebradas en la comarca
del Guadalteba (noviembre de 2005), la exposición sobre
el centenario de los descubrimientos del arte prehistórico en
Málaga (Feria de los Pueblos, marzo y abril de 2006),
la publicación de la monografía científica sobre la cueva de
Ardales (junio de 2006), entre otras.
La importancia
real de este patrimonio heredado estriba en su conocimiento.
La sociedad actual debe asumir que un museo no tiene que ser
un edificio, que el arte prehistórico está disperso en el
territorio y que para entenderlo debemos hacernos a la idea de
que la Serranía de Ronda y la Comarca del Guadalteba son
“Parques culturales de la prehistoria de Europa”.
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MÁS DE 4.000 FIGURAS PINTADAS
O GRABADAS
Hallan en Málaga la mayor colección de arte rupestre del sur
de Europa
ElMundo.es, 25 de octubre de 2006
MÁLAGA.-
Bajo la sierra y los valles de Ronda (Málaga) existe un
universo de pensamiento paleolítico configurado por la mayor
y más dilatada concentración de arte prehistórico en el sur
de Europa. Más de 23 años de ardua investigación recogida
ahora en el estudio 'Arte prehistórico en la Serranía de
Ronda', impulsado y publicado por la editorial La
Serranía, atestiguan la existencia de pinturas y grabados en
una veintena de yacimientos naturales de la zona desde hace
30.000 años, cuando "los primeros humanos modernos" llegaron
a la provincia.
Las palabras
de Pedro Cantalejo, investigador,
especialista en arte y coautor del estudio, vibran como
suele pasar en la oscuridad de estas grutas. Es la primera
vez que se documenta, clasifica y publica tan valiosa
información y de tal calidad. "Esto es equivalente a todos
los hallazgos europeos, con la particularidad de que existen
cuevas donde los hombres han pasado más de 25.000 años
haciendo dibujos, volviendo cada otoño, sin que falte
ninguna de las épocas; no hay aquí un vacío cultural
desde que el ser humano empezó a pintar y dibujar y hasta
que abandonó las cuevas, hace 3.000 años", subraya
Cantalejo.
Este martes se
presentaron en Ronda dos publicaciones, una más científica y
otra más divulgativa, donde se recogen imágenes y
explicaciones de los más de 4.000 motivos pintados o
grabados en la piedra hallados en las 20 cuevas, grutas y
cavidades exploradas en la comarca rondeña, al noroeste de
la provincia de Málaga.
Junto a
Cantalejo, han trabajado en el estudio otro especialista en
arte, Rafael Maura, y el naturista
Manuel Becerra, recopiladores de uno de los más
valiosos legados iconográficos "de todo el Mediterráneo".
Visitas
limitadas
La cornisa
cantábrica y la Borgoña francesa se disputan la posesión de
la mayor colección de arte rupestre del continente europeo,
mientras que los hallazgos de la provincia de Málaga
constituyen la muestra más destacable de toda la
ribera mediterránea europea y la más privilegiada,
por la amplitud de tiempo que abarca.
De los 20
yacimientos estudiados, son verdaderos referentes artísticos
de la Prehistoria andaluza las cuevas de la Pileta y Ardales,
"dos grandes catedrales del Paleolítico",
señala Cantalejo, pues aglutinan más de la mitad de los
4.000 motivos pictóricos y grabados conservados. Los humanos
fueron añadiendo, generación tras generación, siglo tras
siglo, nuevas figuras y signos, "respetando, siempre, las
obras de arte efectuadas con anterioridad".
Ambas
cavidades se pueden visitar —Cantalejo es el director de la
cueva de Ardales—, pero siempre "con unos esquemas lógicos
de gestión que impiden su explotación turística masiva" y
que apenas permiten la permanencia de 15 personas en
su interior.
La cueva de
Ardales, municipio serrano de la provincia, fue descubierta
en 1821 como consecuencia de un terremoto con epicentro en
Alhama de Granada. A finales del siglo XIX, fue habilitada
para visitas turísticas, pero después se abandonó. En 1918,
el abate Henri Breuil descubrió las primeras manifestaciones
artísticas, aunque el yacimiento acabó siendo refugio en la
Guerra Civil y después basusero incontrolado. No fue hasta
1985 cuando las administraciones decidieron proteger,
recuperar y estudiar la impresionante gruta.
Comunicación
gráfica
Precisamente
en Ardales se encuentra una de las manifestaciones más
extrañas de la pintura prehistórica: las manos
negativas. "Sólo hay 30 cuevas en el mundo con
manos negativas; en la Península sólo hay ocho y ésta es la
única en el sur", asegura el investigador Cantalejo, quien
explica cómo los hombres antiguos aplicaban la pintura sobre
la pared mediante soplidos. "Se sopla la pintura y queda el
halo negro en la roca y la mano en el centro", apunta.
La llegada del
hombre a estos lares, tierra de caza, fue fruto del
enfriamiento del continente hace 30.000 años; buscaban las
tierras del sur, aún ocupadas por los últimos neandertales.
Y es precisamente en esta época de transición cuando se
inicia "uno de los grandes procesos de la evolución humana:
la mente, por primera vez, es capaz de representar lo que
piensa" y nace el mundo de la imagen y la comunicación
gráfica.
Sin embargo, y
pese a la creencia generalizada sobre el arte prehistórico,
las imágenes naturalistas son minoritarias.
Así, sólo se han clasificado 200 motivos realizados de forma
naturalista, frente a 4.000 totalmente abstractos. Según
Cantalejo, las representaciones de animales y de figuras
humanas, como las de Altamira, son minoritarias, pues
"pertenecen al final del ciclo artístico prehistórico, hace
unos 14.000 años". En este caso, el 85% de los vestigios
"son elementos gráficos abstractos, signos, pero no
tenemos la 'piedra roseta' que nos permita descifrarlos".
En estas cuevas pueden observarse rayas, puntos, círculos,
aspas..., "todo un lenguaje gráfico magnífico, pues usaban
más de 30 signos distintos, más o menos como nosotros ahora
con el alfabeto".
La cueva de la
Pileta, el otro gran yacimiento, está situada en Benaoján y
fue descubierta en 1905. Declarada Monumento Nacional en
1924, contiene un importante conjunto de pinturas rupestres
de cabras, caballos, cérvidos, y bóvidos, entre otros, y
destacan 'La yegua preñada' y 'El pez'.
Ronda tiene el mayor patrimonio rupestre en el sur europeo
DiariodeSevilla.com, 25 de octubre de 2006
málaga.
Un equipo de investigadores ha descubierto en el interior de
una veintena de cavernas de la Serranía de Ronda "la mayor
concentración de arte rupestre de todo el sur de Europa, con
"más de 4.000 motivos pintados o grabados". Veinte años de
trabajo han dado como fruto la localización y catalogación de
este legado iconográfico que recoge escenas de la vida
cotidiana de los primeros humanos que llegaron a la provincia
de Málaga hace unos 3.000 años.
No obstante, frente a la
creencia generalizada del predominio del realismo en las
manifestaciones artísticas de la Prehistoria, esta colección
destaca por la abundancia de motivos abstractos de todo tipo,
por encima de las representaciones de animales y figuras
humanas.
Entre todas las cuevas
dispersas por la serranía malagueña sobresalen dos, la de la
Pileta y la de Ardales, descubiertas a principios del siglo XX.
El estudio, que ha sido llevado
a cabo por los investigadores Pedro Cantalejo y Rafael Maura y
el naturalista Manuel Becerra, permite a través del arte
esclarecer detalles sobre la vida de estos hombres que
llegaron a las tierras del Sur huyendo del enfriamiento del
continente y que hicieron de la Serranía de Ronda "un gran
territorio de caza".
Sitúan en Ronda la
mayor concentración de arte rupestre del Sur de Europa
Un equipo de investigadores
ha descubierto en el interior de una veintena de cavernas
de la Serranía de Ronda (Málaga) «la mayor concentración
de arte rupestre de todo el Sur de Europa», con «más de
4.000 motivos pintados o grabados». Veinte años de trabajo
han dado como fruto la localización y catalogación de este
legado iconográfico que recoge escenas de la vida
cotidiana de los primeros humanos que llegaron a la
provincia de Málaga hace unos 3.000 años, según se recoge
en el estudio 'Arte prehistórico en la Serranía de Ronda'.
No obstante, frente a la creencia generalizada del
predominio del realismo en las manifestaciones artísticas
de la Prehistoria, esta colección destaca por la
abundancia de motivos abstractos de todo tipo, por encima
de las representaciones de animales y figuras humanas.
Entre todas las cuevas que hay dispersas por la serranía
malagueña sobresalen dos, la de la Pileta y la de Ardales,
descubiertas a principios del siglo XX y donde se
localizan los «máximos referentes artísticos prehistóricos
andaluces» en enormes galerías.
Un equipo de
investigadores ha descubierto en el interior
de una veintena de cavernas de la Serranía de
Ronda (Málaga) “la mayor concentración de arte
rupestre de todo el Sur de Europa, con ”más de
4.000 motivos pintados o grabados“.
Descubren en Ronda
la mayor concentración de pinturas rupestres del Sur
de Europa
Este
hallazgo encontrado en una veintena de cuevas de la
Serranía de Ronda, en Málaga, recoge escenas de la
vida cotidiana de los primeros humanos que llegaron
a Málaga hace unos 3.000 años.
Heraldo.es - 23 de octubre de 2006
EFE. Málaga | Un equipo de investigadores ha
descubierto en el interior de una veintena de
cavernas de la Serranía de Ronda (Málaga) "la mayor
concentración de arte rupestre de todo el Sur de
Europa, con "más de 4.000 motivos pintados o
grabados".
Veinte años de trabajo han dado como fruto la
localización y catalogación de este legado
iconográfico que recoge escenas de la vida cotidiana
de los primeros humanos que llegaron a la provincia
de Málaga hace unos 3.000 años, según se recoge en
el estudio "Arte prehistórico en la Serranía de
Ronda". No obstante, frente a la creencia
generalizada del predominio del realismo en las
manifestaciones artísticas de la Prehistoria, esta
colección destaca por la abundancia de motivos
abstractos de todo tipo, por encima de las
representaciones de animales y figuras humanas.
Entre todas las cuevas que hay dispersas por la
serranía malagueña sobresalen dos, la de la Pileta y
la de Ardales, descubiertas a principios del siglo
XX y donde se localizan los "máximos referentes
artísticos prehistóricos andaluces" en enormes
galerías que las han hecho merecedoras de los
calificativos de "catedrales del Paleolítico".
Además de estas dos cavernas profundas existen
importantes muestras de arte rupestre por toda la
zona, "como por ejemplo la entrada de la cueva del
gato en Benaoján, en pequeñas cavidades de las
sierras de Montejaque, en las que rodean la
localidad de Ronda, en las de Cañete la Real o las
de Teba".
Toda esta iconografía, con la que los primeros
asentamientos trataban de representar su propio
mundo y legitimar el uso de sus territorios, se ha
conservado a lo largo de los siglos gracias al
empleo del óxido de hierro que le ha conferido un
carácter indeleble.
El estudio, que ha sido llevado a cabo por los
investigadores Pedro Cantalejo y Rafael Maura y el
naturalista Manuel Becerra, permite a través del
arte esclarecer detalles sobre la vida de estos
hombres que llegaron a las tierras del Sur huyendo
del enfriamiento del continente y que hicieron de la
Serranía de Ronda "un gran territorio de caza".
Un equipo de investigadores ha
descubierto en el interior de una veintena de
cavernas de la Serranía de Ronda (Málaga) 'la mayor
concentración de arte rupestre de todo el Sur de
Europa, con 'más de 4.000 motivos pintados o
grabados'.
Veinte años de trabajo han dado
como fruto la localización y catalogación de este
legado iconográfico que recoge escenas de la vida
cotidiana de los primeros humanos que llegaron a la
provincia de Málaga hace unos 3.000 años, según se
recoge en el estudio 'Arte prehistórico en la
Serranía de Ronda'.
No obstante, frente a la creencia
generalizada del predominio del realismo en las
manifestaciones artísticas de la Prehistoria, esta
colección destaca por la abundancia de motivos
abstractos de todo tipo, por encima de las
representaciones de animales y figuras humanas.
Entre todas las cuevas que hay
dispersas por la serranía malagueña sobresalen dos,
la de la Pileta y la de Ardales, descubiertas a
principios del siglo XX y donde se localizan los
'máximos referentes artísticos prehistóricos
andaluces' en enormes galerías que las han hecho
merecedoras de los calificativos de 'catedrales del
Paleolítico'.
Además de estas dos cavernas
profundas existen importantes muestras de arte
rupestre por toda la zona, 'como por ejemplo la
entrada de la cueva del gato en Benaoján, en
pequeñas cavidades de las sierras de Montejaque, en
las que rodean la localidad de Ronda, en las de
Cañete la Real o las de Teba'.
Toda esta iconografía, con la que
los primeros asentamientos trataban de representar
su propio mundo y legitimar el uso de sus
territorios, se ha conservado a lo largo de los
siglos gracias al empleo del óxido de hierro que le
ha conferido un carácter indeleble.
El estudio, que ha sido llevado a
cabo por los investigadores Pedro Cantalejo y Rafael
Maura y el naturalista Manuel Becerra, permite a
través del arte esclarecer detalles sobre la vida de
estos hombres que llegaron a las tierras del Sur
huyendo del enfriamiento del continente y que
hicieron de la Serranía de Ronda 'un gran territorio
de caza'.
La mayor
concentración de arte rupestre del Sur de Europa
está en la Serranía de Ronda
La Vanguardia.es,
23 de octubre de 2006
Málaga. (EFE).- Un
equipo de investigadores ha catalogado como "la
mayor concentración de arte rupestre de todo el Sur
de Europa, el conjunto de pinturas hallados el siglo
pasado en el interior de una veintena de cavernas de
la Serranía de Ronda (Málaga) con "más de 4.000
motivos pintados o grabados".
Veinte años de trabajo han dado como fruto la
localización y catalogación de este legado
iconográfico que recoge escenas de la vida cotidiana
de los primeros humanos que llegaron a la provincia
de Málaga hace unos 3.000 años, según se recoge en
el estudio "Arte prehistórico en la Serranía de
Ronda".
No obstante, frente a la creencia generalizada del
predominio del realismo en las manifestaciones
artísticas de la Prehistoria, esta colección destaca
por la abundancia de motivos abstractos de todo
tipo, por encima de las representaciones de animales
y figuras humanas.
Entre todas las cuevas que hay dispersas por la
serranía malagueña sobresalen dos, la de la Pileta y
la de Ardales, descubiertas a principios del siglo
XX y donde se localizan los "máximos referentes
artísticos prehistóricos andaluces" en enormes
galerías que las han hecho merecedoras de los
calificativos de "catedrales del Paleolítico".
Además de estas dos cavernas profundas existen
importantes muestras de arte rupestre por toda la
zona, "como por ejemplo la entrada de la cueva del
gato en Benaoján, en pequeñas cavidades de las
sierras de Montejaque, en las que rodean la
localidad de Ronda, en las de Cañete la Real o las
de Teba".
Toda esta iconografía, con la que los primeros
asentamientos trataban de representar su propio
mundo y legitimar el uso de sus territorios, se ha
conservado a lo largo de los siglos gracias al
empleo del óxido de hierro que le ha conferido un
carácter indeleble.
El estudio, que ha sido llevado a cabo por los
investigadores Pedro Cantalejo y Rafael Maura y el
naturalista Manuel Becerra, permite a través del
arte esclarecer detalles sobre la vida de estos
hombres que llegaron a las tierras del Sur huyendo
del enfriamiento del continente y que hicieron de la
Serranía de Ronda "un gran territorio de caza".
Un libro desvela que
la Serranía fue el «gran refugio» de las sociedades
prehistóricas
Diario Sur, 20 de
octubre de 2006
La obra, que se
presentó oficialmente ayer, analiza los más de 4.000
vestigios de la zona
El
arte rupestre es uno de los grandes olvidados dentro del
patrimonio cultural de cualquier región. El libro
presentado ayer en Ronda denominado 'Arte rupestre
prehistórico en la Serranía de Ronda' viene a paliar esta
situación al analizar en sus páginas los más de 4.000
vestigios gráficos que se han encontrado en los 19
yacimientos repartidos por los valles del Guadiaro, Turón
y Guadalteba.
En palabras de uno de sus autores, el investigador Pedro
Cantalejo, «estos vestigios gráficos representan la
concentración más importante cronológica y estadística de
la Prehistoria del extremo occidental de Europa y de todo
el Mediterráneo y demuestran que la zona de la Serranía de
Ronda fue el gran refugio de las sociedades prehistóricas
y fue un importante lugar en el que se han atesorado las
manifestaciones gráficas, desde 30.000 a.C. hasta 3.000
a.C.».
Este trabajo se ha llevado a cabo gracias al empeño
personal del gerente de la editorial La Serranía, José
Manuel Dorado, y lo han escrito el propio Cantalejo,
Rafael Maura, investigador del arte rupestre, y Manuel
Becerra, naturalista.
La Editorial La Serranía
ha publicado un libro sobre
arte
rupestre
prehistórico en la Serranía de
Ronda
que sitúa a esta comarca con 19 yacimientos y 4000
vestigios gráficos como la concentración más importante de
todo el mediterráneo y del extremo occidental de Europa
RadioRonda.net, 18 de octubre de 2006
La Editorial la Serranía ha
editado con la colaboración de diversas instituciones el
libro”Arte
Rupestre
Prehistórico en la Serranía de
Ronda”
cuyos autores son Pedro Cantalejo, Rafael Maura y Manuel
Becerra. Uno de sus autores Pedro Catalejo, nos ha contado
que este libro es fruto de un trabajo de investigación
realizado durante 22 años que se ha publicado con un
carácter divulgativo, pero con un claro rigor científico.
El objetivo de este libro es divulgar el patrimonio de la
Serranía de Ronda
en cuanto a arte
rupestre
prehistórico con 19 yacimientos y 4.000 estigios gráficos,
lo que supone la concentración más importante de todo el
Mediterráneo y del extremo occidental de Europa y sitúa a
la comarca de Ronda
como el gran refugio de las sociedades prehistóricas y un
importante lugar donde se atesora sus manifestaciones
gráficas.
Además ha aprovechado para asegurar que este patrimonio y
esta parte de la historia de nuestra serranía es la gran
desconocida y es necesario conservarla y ponerla en valor.

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