un documento inédito de
la guerra de la independencia (1810)
Manuel Becerra Parra y
Pepi Duarte Fernández
Publicado en el número 18 de la revista La Serranía
Continuando
con nuestros artículos sobre la historia de Algatocín, damos
un salto desde el siglo XVIII hasta comienzos del S.XIX, y
más concretamente a 1810. Por esta fecha, Algatocín estaba
inmerso en plena Guerra de la Independencia y sus vecinos
luchaban contra los invasores franceses, saliendo la mayor
parte de las veces como vencedores. Entre estos destacaron
Sebastián Tinoco, comandante de la partida de Algatocín, o
los hermanos Andrés y José Pascual, conocidos como los
Pascuales de Algatocín.
Pero en general, todos los
algatocileños sobresalieron por su valentía y arrojo frente
a los franceses. Un claro ejemplo es que en mayo de 1810, tras
ser incendiados Atajate y Benadalid, el General francés
Barón de Mouremin mandó un recado a los vecinos de
Algatocín en el que les decía que volviesen al pueblo (el
cual habían abandonado ante la inminente llegada de las
tropas francesas) siendo tratados como amigos o que de lo
contrario incendiarían el pueblo. Ante esto, los
algatocileños, haciendo valer su valentía, contestaron que
"hicieran lo que quisieran, porque si quemaban el pueblo,
ellos harían otro en otro paraje, como lo tenían pensado de
antes, y que le agradecían que lo quemasen evitándoles tener
que destruirlo ellos". Los franceses incendiaron
Algatocín, pero gracias a la pronta intervención de sus
vecinos pudieron cortar el incendio.
Pero para conocer un poco
más los hechos acaecidos en Algatocín durante la Guerra de
la Independencia, vamos a mostrar el único documento de la
época (que se conozca), que ha llegado hasta nosotros. Se
trata de un Cabildo extraordinario celebrado el 13 de febrero
de 1810, con motivo de la llegada al lugar del Teniente
Coronel D. Francisco Abascal cuyo fin era conocer los puntos
de defensa y sostenerlos de la invasión del enemigo. Por su
importancia histórica y documental, única acta de Cabildo
que se conserva del S. XIX, vamos a transcribirlo
íntegramente.
"Diego Barroso y
Castro, escribano de S.M. en todos sus reinos y señoríos, de
cabildo y rentas de este lugar.
Certifico y doy fe que en el
día de ayer por el concejo, justicia y regimiento de él, se
ha celebrado el acta que dice así...
En
el lugar de Algatocín, en trece de febrero de mil ochocientos
diez, a consecuencia de haberse presentado el caballero D.
Francisco de Abascal, teniente coronel de los reales
ejércitos, comisionado por el señor brigadier D. Francisco
González que lo está por el Excmo. Sr. Comandante general
del Campo de Gibraltar, a fin de conocer todos los puntos de
defensa y sostenerlos de la invasión del enemigo según lo ha
hecho constar por el pasaporte que ha entregado y para
requerir a la justicia de estos pueblos a que faciliten los
subsidios y demás que solicitara este servicio, precedida la
competente citación se juntaron con dicho señor en las casas
capitulares, los señores, concejo, justicia y regimiento de
este lugar, a saber: D. Salvador Andrade y D. Jacinto Ignacio
de Cosar, alcaldes; D. Roque Ortiz y Fernando Márquez y
Bartolomé Corrales, síndico procurador general y personero,
con asistencia del señor cura párroco y varios vecinos del
pueblo que también fueron convocados a esta junta, y en ella
habiéndose hecho notorio dicho pasaporte, instruidos por
menor y de cuanto en el asunto propuso dicho caballero
comisionado, se trató y conferenció largamente sobre cada
uno de los particulares que se pusieron a la consideración de
esta junta y de una conformidad acordaron que desde luego
estaba pronto este pueblo a contribuir por su parte a la
defensa del país, según y en lo términos prevenidos por el
citado Excmo. Sr. y en unión con los demás de la Serranía y
que luego que este servicio se coordinase y pudiese en el
debido orden, se procedería a exorterales vecinos pudientes a
que cada cual facilitase aquellos intereses y efectos que
tuviera a bien para auxiliar a tan interesante objeto; desde
luego con arreglo a los puntos y particulares que exige dicho
señor comisionado por ahora del Ayuntamiento ofrece este
poner de pronto luego que esté ya organizado el objeto en
primer lugar: quatro mil rs vn. resto del acopio de sal del
año último; mil y cuatrocientos de la contribución del
quartillo de arroba de vino destinada a la composición de
camino; mil rs. de censo real de población; ochenta fanegas
de trigo, y tres mil y doscientos reales del fondo de este
pósito; cinco mil rs. vn. del de propios pertenecientes al
contingente de diez y siete por ciento de sus valores del año
último que con las cuentas deben remitirse a la capital de la
provincia, que así mismo puede arbitrarse de ocho a diez mil
reales vn. que hay en poder de D. Andrés Villalta de este
vecindal que este presente, procedentes de la administración
de diezmos que tiene a su cargo de este pueblo; de veintiséis
fanegas de trigo pertenecientes a las reales tercias del
Excmo. Sr. marqués de Villafranca, dueño jurisdiccional, y
diez de la propia especie que corresponden al real noveno y
tiene existentes; doscientos rs. del arrendamiento de la casa
esasada de este lugar a cargo de D. Gaspar Moreno que vencerá
su pago en junio de este año, de dos mil quinientos y veinte
rs. de la renta del voto de este pueblo a cargo de Francisco
Melgar, vecino de él, cuyo pago debe hacer en agosto de este
año y de quatro cientos rs. vn. resto de las bulas repartidas
en el anterior facilitándose los correspondientes documentos,
de abono de los respectivos feudos. Que por lo respectivo a
armas, habrá útiles en el pueblo de treinta y cinco a
quarenta escopetas, sin contar algunos fusiles que han traído
treinta y ocho soldados dispersos de varios cuerpos que hay en
él y que según el último alistamiento hecho a principios de
este mes de todos los mozos, casados sin hijos y viudas sin
ellos con arreglo a la orden que comunicó a esta justicia el
señor brigadier D. Juan de Ordevas, comisionado por el mismo
Excmo. Sr. Comandante General para activar el citado
alistamiento podrán sacarse treinta hombres útiles, pues
aunque esta comprende muchos más, se conceptúan por
inútiles los que exceden ya por sus estaturas, como por sus
achaques y falta de disposición: Y enterado de todo el
referido señor comisionado, pidió que se le franquease un
testimonio literal para dar cuenta del resultado, y Smds.
mandaren se le diese por mí el escribano de cabildo y así lo
acordaron, firmaron y señalaron dichos señores capitulares
de que doy fe =Salvador de Andrade- Está señalado del señor
alcalde D. Jaciento Ignacio y del Regidor Fernando Lucas –Roque
Ortiz- Fernando Núñez – Francisco Márquez=Bartolomé
Corrales-. Ante mí: Diego Barroso y Castro, escribano
concuerde con su original que quede en mi poder a que me
remito. Y para que conste en virtud de lo mandado doy el
presente en el lugar de Algatocín a catorce de febrero de mil
ochocientos diez. Está signado. Diego Barroso y Castro,
escribano".
Con este artículo damos a
conocer un capítulo más de la historia de Algatocín, el
cual tuvo una gran repercusión en el prestigio de la
localidad, pues la heroica acción hecha por Algatocín en la
Guerra de la Independencia fue reconocida por el rey Fernando
VII, quien al igual que ocurrió con otros pueblos de la
Serranía, le dio el título de Villa al Lugar, además del
lema que hoy en día reza en su escudo: "Vencí a mis
enemigos".
1.- Archivo Díaz Escobar. Información
sobre Algatocín, documento I, Algatocín. Historia. Guerra de
la Independencia.
2.- Aunque no conocemos la
fecha de dicho privilegio al no haber localizado el documento,
debió ser en el primer tercio del S.XIX, pues ya a mediados
del citado siglo aparece Algatocín con el título de Villa
(anteriormente aparecía como lugar de Algatocín) y en su
escudo, formado por un león sobre el que aparece una corona,
ya leemos el lema "Venceré a mis enemigos".