Manuel
Becerra Parra y Pepi Duarte Fernández Publicado en el número
7 de la revista El Genal en diciembre de 2000
Entre otras, una de las mayores
riquezas del municipio de Algatocín son sus bosques. Éstos
además de ser de gran importancia ecológica, son los mejor
conservados de la provincia, tienen una enorme repercusión económica,
pues gran número de sus habitantes viven de la explotación
de recursos procedentes de éstos, como son: la madera, la castaña,
el corcho, etc...
El municipio de Algatocín
es una zona muy abrupta, debido a lo encajonado del Valle en este lugar,
unido a las grandes pendientes y fuertes desniveles existentes (pasamos
desde los 230 m del río Genal a los 1.076 m de la Sierra de Algatocín,
en apenas 3,5Km.). Dicho conjunto de características confieren al
pueblo un aire serrano y de gran valor paisajístico.
En la parte más alta del
pueblo tenemos la Sierra de Algatocín o «El Fraile»,
que sirve de divisoria con el Valle del Guadiaro; representando aquí
las mayores alturas de Algatocín (Hoya Grande con 1076m, el Fraile
con 1.069 m). Desde aquí hasta el río, aparecen una serie
de valles formados por pequeños arroyos como los de Algatocín
y Benajamón, y algunos cerros de escasa importancia como el Cerro
del Lobo.
En cuanto a su geología,
el Valle del Genal, presenta una gran complejidad debida a la existencia
de dos unidades geológicas (ambas de naturaleza silícea).
Estas son el manto Melaguide y el manto Alpujarride, que se superponen
tectónicamente. La primera está formada por materiales de
edad paleozoica, poco o nada metamorfeados, entre los que destacan las
calizas alabeadas de naturaleza permeable existentes en la Sierra de Algatocín,
ya que los escasos manantiales de aguas se encuentran en las zonas donde
éstas entran en contacto con las pizarras, areniscas y conglomerado
mosaico del Alpujarride.
La segunda unidad está
formada por peridotitas (no presentes en el municipio de Algatocín),
y una serie de materiales de edad triásica que presentan un mayor
metamorfismo cuanto mayor es su cercanía a las peridotitas. De dichos
materiales los únicos presentes en Algatocín son las pizarras
satinadas y los esquistos.
El clima existente podríamos
catalogarlo como mediterráneo, aunque con fuertes influencias atlánticas,
provocadas por la proximidad del Estrecho de Gibraltar y la orientación
hacia éste del Valle del Genal, lo que provoca que se registren
importantes precipitaciones (debido a que las masas de nubes que penetran
desde el Atlántico no encuentran ninguna barrera orográfica
de importancia hasta que se topan con la Sierra de Algatocín, descargando
allí cuantiosas lluvias). Así podríamos definir el
clima de este tramo del Valle del Genal como templado, con inviernos que
aunque prolongados no muy rigurosos, y veranos no muy calurosos, siendo
la temperatura media anual de unos 15ºC; y con una temporada de lluvias
que va desde octubre hasta mayo (siendo más abundante entre noviembre
y marzo), recogiéndose una media anual de unos 1.200 mm. El predominio
de las rocas impermeables y la irregularidad de lluvias ocasionan que la
mayoría de los ríos y arroyos sólo lleven agua en
épocas de lluvia, siendo el Genal el único con aguas permanentes.
Son los bosques típicos
de la ribera de los ríos las formaciones más importantes
de este municipio, en los cuales podemos encontrar algunas especies características
de la vegetación relíctica de carácter subtropical,
la cual tiene sus menores representaciones en los Alcornocales. En Algatocín
encontramos sus mejores manifestaciones en el río Genal, donde podemos
encontrar un bosque, a veces impenetrable, formado por chopos (Populus nigra), álamos blancos
(Populus alba), mimbreas y sauces (Salix
alba, S. Elaeagnos, S.Pedicellata, S. Atrocinerea, S. Fragilis), adelfas (Nerium
oleander), rusco (Ruscus hypophyllum) y algunas especies propias
de la vegetación subtropical que cubrió Europa en el Terciario,
como aliso, laurel, etc...
Los encinares, son formaciones
arbóreas poco predominantes en este municipio, aunque se dan las
mayores manifestaciones de éstos en la Sierra de Algatocín,
sobre calizas donde raramente forman bosquetes, en las que son acompañadas
por acebuches, algarrobos, etc...
Quizás las formaciones
forestales más importantes y de mayor extensión en este municipio,
sean los Alcornocales. Estos se sitúan sobre suelos de naturaleza
silícea. Aparecen formando bosques en los que el alcornoque (Quercus
suber) es acompañado, en las zonas más secas, por acebuches
(Olea eurapaea var. Sylvestris.), algarrobos (Ceratonia siliqua) y agracejos (Ramnhus
alaternus), y en las zonas más húmedas, por quejigos
morunos (Quercus canriensis), madroños (Arbustus unedo) y durillos.
Su matorral característico está formado por jaguarzo negro,
jaguarzo morisco, jaguarzo prieto, jara pringosa, brecina, aulaga morisca,
etc... Bellas representaciones de alcornocal podemos encontrarlas en Benajamón,
bajada hacia el río Genal, Bardillo etc... Son de gran valor económico
para Algatocín debido al aprovechamiento del corcho.
El Quejigo moruno (Quercus
canariensis),
aparece acompañando al alcornoque en las zonas más húmedas,
si bien en ocasiones puede aparecer formando pequeños bosquetes,
en aquellos lugares donde la humedad es muy alta y con zonas de umbría,
como ocurre en la zona del Parratacón; lugar en el cual podemos
admirar un magnífico quejigal.
Aunque según parece, el
Castaño (Castanea sativa) fue introducido por los romanos, hoy en
día es uno de los árboles más típicos del paisaje
de Algatocín, sobre todo en otoño cuando sus hojas toman
un bello color amarillo que resalta entre los verdes, azules y grises del
entorno. Debido a su preferencia por los suelos silíceos aparece
sobre pizarras, esquistos, etc., sobre todo en exposiciones norte y en
umbría; donde forman masas bastante espesas y sin apenas matorral
por causa de las rozas (realizadas para facilitar la recogida de las castañas).
También aparece aislado, mezclado con alcornoques, quejigos, etc.
En aquellas zonas donde el castañar se encuentra abandonado o en
los bordes, podemos encontrar parte de su matorral y sotobosque característico,
formado por helecho común, escobones, jaguarzo negro, etc.
En el caso de los Pinares, la
única especie (en estado natural) autóctona presente en el
municipio de Algatocín es el pino resinero (Pinus pinaster), el
cual forma masas bastante densas como las que aparecen en Frontales, Cerro
del lobo. Con preferencia aparece aislado o en pequeños grupos dentro
de los alcornocales y castañares (formaciones que están siendo
colonizadas por el pinar en algunos puntos). También podemos hallar
algunos pinos reales (Pinus pinea) y rodales de repoblaciones de pino de
Monterrey (Pinus radiata).
A grandes rasgos y posiblemente
habiéndonos dejado cierta información por el camino, debido
a la abundancia de riqueza natural de nuestro pueblo, podemos concluir
diciendo que nos encontramos en un bello paraje natural, que por sus características
geográficas, botánicas, climáticas y de belleza turística,
es difícilmente comparable con no muchos lugares de la geografía
española. Así que nuestro humilde consejo se remite a cuidar,
valorar y disfrutar de nuestro bello paisaje.
Bibliografía:
VVAA,
Málaga, Anal, Granada 1984, 4º tomo
VVAA,
Inventario de recursos de la Serranía de Ronda, Fundación Banesto, Madrid, 1994.