Juan
Barroso Pacheco
(Algatocín)
Publicado en el número 1 de la revista El Genal en abril de
2000
En el Valle del
Genal, la Agricultura fue hasta los años sesenta una de las principales
actividades económicas en la zona. La mano de obra existente en
estos pueblos era absorbida, casi en su totalidad, en las faenas del campo
y durante muchos días al año.
Los dueños de las fincas podían pagar los salarios, aunque
a veces las ganancias obtenidas con la venta de los productos, no eran
suficientes para el pago de los citados salarios.
El trabajo de
estos jornaleros era de «sol a sol». Les amanecía y
anochecía en el campo. Se trabajaba «a remojao», es
decir, el jornalero además de cobrar su sueldo, desayunaba, almorzaba
y cenaba en casa del dueño; «a seco», cuando el jornalero
cobraba un poco más del sueldo, él se llevaba «el costo»
o comida para el día; a veces existía el «torna peón»,
que consistía en que los dueños de las fincas se ayudaban
en las faenas del campo, intercambiándose días de trabajo.
La tierra constituía la principal riqueza, se podía vivir
de ella, aunque no permitía lujos en el modo de vida. Eran importantes
las exportaciones a las ciudades de Ronda, Ubrique, Algeciras, etc... de
frutos como: naranjas mandarinas, chinas, limones, frutos secos (nueces,
almendras), castañas... En la mayoría de los pueblos existían
molinos de aceite (almazaras) donde los vecinos molían sus aceitunas,
pagando en especie al molinero, el cual vende el excedente a pueblos donde
no existían molinos.
Era importante
la venta de aceitunas de mesa (manzanilla) que eran exportadas al Campo
de Gibraltar ya endulzadas. Se vendían uvas y sus derivados (mosto,
vinagre), cera, miel, higos pasados al sol, y otras variedades de productos.
Era significativa la producción de trigo y plantas forrajeras en
las zonas intermedias y zonas bajas del valle, tanto para el consumo humano
como para sustentar al ganado en épocas invernales... Si el tiempo
era favorable, las cosechas eran rentables y los excedentes producidos
aliviaban, en parte, las maltrechas economías de los habitantes
de la mayoría de estos pueblos.
Es obvio afirmar
que la Agricultura es una actividad ligada a la Naturaleza y sobre todo
en esta zona, dependiendo de:
a) Orografía de la zona; es difícil encontrar zonas lo suficientemente
llanas, exceptuando las pequeñas vegas junto al río, donde
pueda introducirse maquinaria (tractores, cosechadoras, etc...) adecuada
para roturar y sembrar los campos y en algunas zonas, con pendiente media,
queda prohibido el uso del tractor para la roturación del terreno
por parte de la Agencia de Medio Ambiente, evitando así las posibles
erosiones del terreno... esto implica que se sigan utilizando los medios
tradicionales: arado de vertedera, tirado por mulos o vacas, y la azada;
en algunas fincas sus propietarios han adquirido las llamadas «mulas
mecánicas» que alivian en parte la dureza que encierra el
trabajo en estos campos. Junto a lo pronunciado del terreno, en fuertes
pendientes, hay que reseñar la pobreza de los terrenos, en algunas
zonas demasiado erosionadas y que presentan roca, y pequeñas manchas herbáceas (estepa) formadas por aulagas, retamas, etc...
b) El clima de la zona, con tiempos variables y cada vez más secos,
hacen influir en los sembrados negativamente, así como en el rendimiento
de los frutales cuyos frutos no alcanzan el tamaño y la calidad
deseada para competir en el mercado, situaciones que sufren, principalmente
la castaña, nuez, almendra, etc.
En la zona alta
del Valle, donde el agua de lluvia es el único riego, se siembran
de cebada, trigo y otras gramíneas, manteniendo el grano y forraje
para el ganado (ovejas, cabras, mulos, caballos).
En zonas medias y bajas del valle se aprovechan para el riego, además
de las lluvias, de los nacimientos de agua (albercas) y del riego del mismo
río, se siembran en pequeños huertos y vegas (productos hortícolas,
frutales y plantas forrajeras (maíz, alfalfa))... Las escasas lluvias
de los últimos años se manifiestan en la disminución
de «nacimientos», del agua de algunas fuentes y en el curso
del río Genal que en meses estivales (agosto) hay tramos en su curso
medio y bajo donde desaparece la corriente continua del agua, quedando
pequeñas charcas aisladas.
Debido a lo citado anteriormente, orografía, clima y medios técnicos,
se deduce y se manifiesta que la Agricultura en esta zona no es rentable
y que con la llegada de productos agrícolas a los pueblos; (una
vez que se arreglan las vías de comunicación entre ellos),
productos de alta calidad y variedad (naranjas sin hueso, nuez americana,
etc...) aún la hacen menos rentable... se las faenas agrícolas,
se va dejando de roturar la tierra, se dejan de rozar las plantas perjudiciales
(zarza, espinos, etc...) y llegamos a un tipo de agricultura que me gusta
llamar de «fin de semana» y que consiste en que los que tienen
fincas, una vez terminada la jornada laboral o llega el sábado y
domingo, lo aprovechan para sembrar su huerto, rozar, regar, etc...
La Agricultura como ocio, como entretenimiento y no como necesidad manifiesta;
las fincas que poseen albercas con sus aguas, tienen sus pequeños
huertos en los que se siembra una gran variedad de semillas o se transplantan
(almácigas) tales como: habas, lechugas, alcachofas, pepinos, tomates,
pimientos, acelgas, berenjenas, patatas, etc. etc; no podemos llamarla
de forma generalizada, como Agricultura de subsistencia, ya que, a veces,
estos productos salen más caros que comprarlos en tiendas o mercados...
y tampoco Agricultura Ecológica, ya que el abono que reciben es
el propiciado por el estiércol del corral, toril o cuadra y no se
siembra con miras a comercializarlos,... para mí es la «agricultura
de la satisfacción», de poder consumir unos frutos, unas verduras,
legumbres, por ti plantadas, regadas, cuidadas y recolectadas en tus momentos
de descanso... que las nuevas generaciones continúen practicando
este tipo de agricultura y no se pierdan los «huertos».
Uno de los fuertes de la agricultura en la zona está en la producción
y recolección de determinados frutos, mención especial merece
la Castaña. En esta zona baja del Genal, el fruto madura antes que
en la zona alta y que en otras zonas de Andalucía... es la Castaña
Temprana... su precio es alto ante las fuertes demandas, sobre todo del
Campo de Gibraltar; una vez que avanzan los días se va produciendo
un aumento de la producción con la consiguiente bajada de los precios.
La cantidad de kilos cosechados y los precios alcanzados hacen de este
producto rentable para los campesinos que en su campo tienen castaños.
También algunos frutos secos (nueces, almendras) alcanzan buenos
precios, como la cereza, uva y ciruela, sin embargo los cítricos
y aceitunas van cada año a menos y se tiende a suplir estos árboles
frutales por otros más rentables.
En estos últimos años se están introduciendo nuevos
árboles frutales, como el caquis, aguacate, etc. que al no ser de
forma intensiva tampoco se le augura una fuerte rentabilidad.
Hoy cuando nos paramos a observar los campos del Valle del
Genal, se observa
la alternancia de manchas herbáceas, arbóreas*, espacios
sin vegetación y otros espacios marrones de tierra arada, tierra
que no va a ser sembrada, sino repoblada de árboles frutales y madereros
(alcornoques, encinas, algarrobos, etc) que no van a necesitar un cuidado
y tan esmerada labor como la que necesitan los productos agrícolas
y que se está comprobando que son de más rentabilidad.